La revolución de octubre debe continuar

La Revolución de Octubre –estructurada a partir de las manifestaciones populares contra la dictadura de Jorge Ubico a lo largo de 1944,  fue coronada con la gesta de liberación del 20 de octubre de ese año y con los actos de la Junta Revolucionaria, para avanzar con los diez años de “Primavera Democrática” de los gobiernos de Juan José Arévalo y Jacobo Árbenz Guzmán– es el hito histórico fundamental de Guatemala.

Ningún evento durante el período colonial, ni la Independencia de Centroamérica en 1821, ni la reforma liberal de 1871 lograron modificar el Estado y la sociedad de Guatemala en la forma como se logró la transformación y el avance del país hacia un estado moderno, democrático y con responsabilidad social, entre 1944 y 1954.

Sabemos que esa Revolución fue truncada con la intervención de los Estados Unidos, que, si bien contó con la inspiración y colaboración de la United Fruit Company, los grandes ricos de Guatemala, oficiales traidores del ejército del país, la jerarquía de la Iglesia Católica y sectores de la clase media, decidió por sí mismo el destino de Guatemala de acuerdo con su visión imperialista y anticomunista. Se le quitó al pueblo de Guatemala su derecho a la libre determinación, consagrado como piedra fundamental de la coexistencia pacífica en el seno de la Organización de las Naciones Unidas, tanto con esa intervención como con las acciones contrarrevolucionarias y contrainsurgentes de 1954 a la fecha.

Luego de varios intentos, a veces pacíficos y otras veces armados, por recuperar este derecho, desde la rebelión de los cadetes de la Escuela Politécnica, el 2 de agosto de 1954, la rebelión de oficiales del ejército el 13 de noviembre de 1960, las Jornadas de marzo y abril de 1962 y la participación social y política de los movimientos y partidos que se han identificado con la Revolución, solamente la lucha guerrillera, la formación de la URNG y la negociación y firma de los Acuerdos de Paz generaron la esperanza de que las conquistas de la Revolución de Octubre tuvieran su continuidad histórica.

Lamentablemente, los acuerdos de paz, por mala fe de los sectores dominantes del país, ya no son ni siquiera “recuerdos” de paz. Su incumplimiento es una bofetada más en la cara de un pueblo que anteriormente ha dado la otra mejilla más de una vez; pero que ya se cansó de aguantar y esperar. Sectores de los pueblos que coexistimos en el país – Garífuna, Ladino, Maya y Xinka—se encuentran ya en movimiento para hacer prevalecer el derecho a la libre determinación. Ha llegado el momento, en la antesala del 70º aniversario de la Revolución de Octubre, que se celebrará en 2014, de producir la más grande alianza revolucionaria, para continuar dicha Revolución.

Con la declaración de hoy, la RPDG se suma al proceso de sensibilización, organización y acción que desarrollaremos las fuerzas sociales y políticas progresistas, junto al movimiento popular, para lograr el “renacimiento de la Primavera Democrática” que nos permita tener en el 2015 o antes, si las condiciones del país así lo exigen, el Tercer Gobierno de la Revolución.

En este proceso cabemos todas las personas de buena voluntad dispuestas a lograr la “Nueva Guatemala”, un país libre de la violencia, la represión, la opresión, la explotación, la discriminación, el racismo, el machismo, la injusticia social, la corrupción y la impunidad. Igualmente, caben fuerzas sociales y políticas de todas las tendencias, que quieran rescatar al Estado de su condición casi fallida y que estén dispuestas a enfrentar la reconstrucción del país con el concurso igualitario de los cuatro pueblos. Deben estar las mujeres, los hombres, las y los jóvenes,   aceptando el gran arcoíris de la tolerancia entre las y los ciudadanos del país.

La RPDG seguirá sus esfuerzos en Guatemala por ampliar y consolidar el Movimiento de Unidad Progresista y Popular (MUPP), que se prepara a celebrar su III Seminario, organizado por y para la Juventud. Este evento incluirá como aspecto novedoso el Festival de Música y Arte, el día sábado, 26 de octubre de 2013. La Juventud del MUPP reconoce que las gestas revolucionarias anteriores han sido nutridas por mujeres y hombres jóvenes, que ofrecieron su lucha, y muchas veces su vida, para cambiar las condiciones del país. Sin dejar de reconocer el valor, entrega y compromiso de las generaciones anteriores, la Juventud de hoy quiere aportar nuevas formas de lucha.

La RPDG acoge con gran beneplácito las inquietudes de la nueva generación y le ofrece la experiencia de lucha acumulada de 1954 a la fecha. Igualmente le ofrece la riqueza de la solidaridad internacional, que puede y debe reactivarse hoy frente a los pueblos que han brindado su apoyo a lo largo de decenios de defensa constante de los derechos humanos y la búsqueda de la paz. Asumimos el compromiso de buscar la activación de la Diáspora de Guatemala y el contacto con organizaciones y personas que nunca han dejado de apoyar los esfuerzos del pueblo de Guatemala. Una nueva fase se abre y hay un período de 12 meses por delante para retornar al camino de la Revolución de Octubre.

Guatemala, 20 de octubre de 2013

Comité Ejecutivo de la RED POR LA PAZ Y EL DESARROLLO DE GUATEMALA (RPDG)

 

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