Dos roedores conocidos como ratones

Por Teresa Gurza.

Se siguen acumulando abusos para comentar; aunque no seamos los únicos en el mundo en tenerlas.

Una tira cómica de Paco Roca que trae la última revista semanal de El País con el título de El enigma de la clase política, afirma que desde el principio de la civilización universal el mundo ha estado gobernado por una pequeña élite que se siente superior y se ha obstinado en emprender obras imprácticas y costosas, pagadas con los impuestos.

Y acaba “descubriendo” que eso sucede, porque los gobernantes pertenecen a una raza extraterrestre que se pasa el poder de generación en generación y a la que por eso no interesa transparentar el funcionamiento de los partidos políticos y de sus dirigentes.

En toda esa ironía hay mucha razón, si vemos lo que ocurre en México y en el mundo.

Empezamos acá la semana de ajetreo por Michoacán, con la amenaza de Fausto Vallejo a los narcos: “Vamos por ustedes”…

UY que miedo, seguramente pensaron porque saben que si no lo hizo en lo que tiene como gobernador, ni como alcalde de Morelia ni como diputado ni como presidente estatal del PRI, menos lo haría ahora enfermo como está.

Pero tomó la estafeta el gobierno federal que los dejó tranquilos por décadas, hasta que los alborotó la criminal y fallida guerra de Calderón.

Ojalá que ahora sus “operativos” sí tengan verdadero éxito; y no resulten como el que acaba de hacerse en cárceles de Morelos; donde lo más grave que encontraron los 300 agentes estatales y federales comisionados fue según el comunicado oficial, una víbora y “un frasco de plástico con la leyenda classic chocolates conteniendo dos roedores, conocidos como ratones; uno blanco y otro café”.

Vino luego en la semana la decisión de los diputados perredistas de la Asamblea del DF, que tanto gritan contra los abusos de otros, de “congelar” el informe sobre los millones para las becas que no se sabe si se dieron o no.

Y en la otra esquina, tampoco hay nada oficial sobre la red de moches de los diputados de Acción Nacional revelada por Reforma.

¿Cómo que el alcalde panista de Celaya Ismael Pérez Ordaz, se viste de valientito al informar a su cabildo que le pidieron el 35 por ciento para darle 160 millones para obra pública, y luego decide no dar nombres ni presentar denuncia?

La que da una lástima horrible, es la secretaria general panista Cecilia Romero que a estas alturas anda pidiendo que los medios no ensucien a su partido; pobre mujer si lo piensa limpio.

Debería también investigarse a profundidad, ese extraño fenómeno que ocurre en las panzas y los bolsillos de legisladores y magistrados que por increíble que parezca, crecen todos los días; lo último es la compra de coches nuevos para los magistrados del DF, quienes además pudieron quedarse con los viejos al 50 por ciento del valor de mercado.

Abusos sin investigación ni sanción, que contrastan con la “justicia” aplicada contra Esperanza Reyes Aguillón, condenada  a seis años de prisión por pagar con un billete falso de cien pesos una libreta escolar para uno de sus niños; y enviada a las Islas Marías.

Y con las dos fotografías que ilustran un artículo de Reforma, sobre la pobreza y frío que entre otras personas de Zinacantepec pasan los siete niños y cinco adultos de la familia Valdez Escobar, que intentando calentarse se juntan alrededor de un tambo partido a la mitad con leños encendidos dentro.

María, la madre, dice que todos tienen gripa y describe su situación  “Hace mucho frío, hace aire, llueve, cae nieve, cae hielo… este año sí que nos está castigando Dios”.

En la otra foto tres de sus nietas, mugrosas por falta de agua y sin conciencia de su pobreza, sonríen felices al mostrar un termómetro que a las ocho y media de la noche marca cero grados; conforme pasen las horas, bajará varios más.

Y ese suplicio que les quita el sueño es historia de todas las noches para los pobres de la zona, porque los poderosos viven despreocupados mientras la desigualdad en México triplica la de otros países de la región.

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