Le tocó el “turno” a Venezuela

Por Alberto Maldonado

Cuando la señora que distribuye (a los que le pagan) El Comercio de Quito, un amigo mío me dijo: “Ya tienes lo que dice la oposición” Yo le pregunté “inocentemente”: ¿la oposición a qué?

Y no me contestó porque además sabía a lo que se exponía. Pero me dio el título que esperaba para escribir esta “suculenta opinión”. Me había dado -me dije- en el clavo de mis lucubraciones porque desde hace rato que los medios impresos no dicen la verdad y se titulan como “independientes” y eternos.

No es como dicen que la prensa “escrita” (impresa, querrán decir) está condenada de antemano a desaparecer. Si no que le pregunten al señor Morduch (norteamericano) que tuvo que suspender nada menos que a 140 de sus publicaciones “amarillas” en el Reino Unido (Londres y sus alrededores).

El amigo mío no quiso decirme que la gran prensa está destinada a desaparecer del mapa desde que inventaron la televisión y después el internet. Hoy es más cómodo -y no cuesta nada, aparentemente- aplastar un botón y ya están las noticias que esperamos, en la tele, que comprar el periódico. Yo, que soy un lector irredento, estoy de acuerdo con Ignacio Ramonet (el español que dirigía el “mundo diplomático”) en París (Francia) cuando dice que los grandes diarios están condenados al fracaso. Solo que en Venezuela, del Nicolás Maduro, han descubierto que “el culpable” es Chávez y su heredero, porque el Estado, que ellos crearon, no da los dólares que ellos necesitan para que sigan saliendo (y mintiendo) al gran mundo.

Eso de la mentira no es algo nuevo, en la prensa impresa. Desde que inventaron la “gran prensa” unos señores se apoderaron de la “gran prensa impresa” y todo lo que dicen ellos, no solamente que existe sino que es la pura verdad. A los tiempos que estoy leyendo (releyendo, es la palabra correcta) a Vance Packard (norteamericano, que no sé si ya es muerto) que dice que el gran público norteamericano se rige por lo que la prensa dice y no dice. Hace rato que los argentinos no publican lo que Vance y otros autores (tampoco sé si la editorial “Gráfica Guadalupe” sigue de aliada con la Editorial Sudamericana, de la capital argentina, que en 1969 editó la séptima edición de este libro) dicen: que la gran “sociedad del consumo” es la que “por segmentos” está haciendo el gran negocio. Y lo demuestra: mujeres y hombres y hasta los niños norteamericanos no dicen ni pío, sino los sicópatas de entonces y de ahora, más los periodistas de “sociedad” y otros más (psicólogos, columnistas y desocupados) Esa es la “verdad verdadera” … y no hay más.

Por algo la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) creó en México City el Grupo de Diarios de América (que en siglas es la GDA) y que repiten lo que la gran prensa dice; no hay (no puede haber) el contradictorio. Por lo menos, hace décadas, nos enseñaban que en periodismo hay por lo menos dos versiones; la de los ricos y la de los pobres. Solo que antaño solían perder los pobres. Y qué dice la “gran prensa” de este siglo (siglo dos mil).

No hace mucho que lo que decía El Comercio (de Quito) por ejemplo, era más que la Biblia cristiana, para algunos, especialmente los ricos. Ya no podrán negarlo. Solo que los “partidos tradicionales” (léase los partidos de los ricos o los pelucones, de estos tiempos) en nuestros países ya no existen. Y no es lo mismo que lo diga El Telégrafo (antes de la era actual) y el Universo (de Guayaquil) o El Comercio (de Quito) o El Tiempo de Cuenca; y que diga lo mismo uno de sus “muchachos” Pruebas al canto.

Hace unos años la gran oligarquía de Ecuador logró “neutralizar” una encuesta campesina, con solo decir que les iban a quitar uno de los dos borreguitos que tenían los campesinos. Lo mismo “para variar” lo dice el supermillonario Álvaro Noboa (de Guayaquil) y nadie le cree, porque no es así. Lo cierto es que la gran prensa viene mintiendo desde que “el enemigo” común era la gran URSSS. Después la pintaron a Cuba, de Fidel, de igual cosa. Lo mismo le están pintando al Maduro de Venezuela, al Evo de Bolivia, al Daniel de Nicaragua, al Rafael de este Ecuador y hasta la Cristina de Argentina.

¡Que los grandes medios (impresos) han mentido, han mentido! A nivel mundial y ahora le aplican la dosis a esta América Latina y sus gobiernos progresistas. La pregunta que salta a la vista es ¿por qué el imperio (léase los Estados Unidos de Norteamérica) está tan preocupado por lo que está pasando en Venezuela, en Nicaragua, en este Ecuador, en Bolivia? De no ser cierto, aquellos que se creían dueños de Marx y de Engels, que si no hay estatización no hay revolución. ¿por qué el imperio está tan preocupado? No será que hemos descubierto una nueva manera de “hacer la revolución marxista” Pero a lo que iba es a demostrar que se puede ser revolucionario sin tener antecedentes marxistas. Mejor si se las tiene y se es honrado a carta cabal. Según el Comandante Fidel.

Hace rato que vengo diciendo, nadie (aparentemente) me hace caso: que la gran oligarquía (de EE. UU y de Europa) han descubierto una nueva forma del nuevo colonialismo: basta que unos cuantos (sicarios, en su mayoría) hagan lo que tienen que hacer y maten a unos cuantos, que Estados Unidos Europa y los nuestros amenazan con apoderarse del país.

Pruebas al canto: lo sucedido con Egipto, los militares y su revolución de colores; con Libia, con Siria y, ahora, con Ucrania, el viejo amigo de la ex URSS. Sino que le pregunten a mister Kerry y su cara de…. Ahora le tocó el turno a Venezuela, de Nicolás Maduro, que tiene las reservas de petróleo más grandes de este mundo. Si solo este petróleo pasaría a manos del Gran Imperio se ahorraría más de un mes (30 días) en el traslado del petróleo al susodicho país, o más. Esto le oí decir al Walter Martínez, de la Telesur; y él sabe lo que dice.

Lo que digo es que han descubierto (el grande, mediano e imperitos varios) una nueva forma de colonialismo que unos drogadictos o lacayos han hecho factible. El asunto es más o menos así: que unos cuantos gorilas o aprendices de sicarios, creen el caos; y enseguida van los “salvadores” a restaurar la “democracia” (¿qué tipo?) Algo de esto le ocurrió a Libia del estrafalario Comandante; le está ocurriendo al gran Cairo y a Siria.

Y puede que esté en marcha algo similar en Venezuela. S i no me creen, pues ahí van para 6 los muertos en Venezuela, a pesar de los ruegos de paz de Maduro. Y el Rafael nuestro, no se queda atrás. ¡Que él solo es el candidato, que no puede hacer las sabatinas!, etc. Y conste que el Rafael es de Guayaquil, porque si fuera de otra parte (cuencano o quiteño) otra cosa veríamos. A pesar del señor Rodas, que ni conoce bien Quito, del cual puede ser alcalde, ya que no pudo ser Presidente.

Para rematar este “sesudo editorial” repetiré -una vez más- que la derecha no ha muerto. Está pasando unas vacaciones, no mas.Y tienen lo más preciado (para ellos) riqueza, los medios de comunicación a sus órdenes, los canales de televisión, y el dinero. Por algo CNN se titula hoy “dinero” es decir que a nivel continental sobran las “soluciones” No por algo el Presidente Rafael está que trina por la nueva oportunidad de que señor Mauricio sea elegido Alcalde de Quito. Pregunta sin respuesta: ¿no ven lo que lo que le está pasando a Venezuela?.

Fuente: ARGENPRESS.info

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