El Salvador: Crisis de la derecha, buenos cambios y proceso electoral 2014

Por Rudis Yilmar Flores Hernández

Un poder hegemónico en decadencia

Una de las características de la derecha salvadoreña durante muchos años consistía en una rápida recomposición después de un revés electoral, la realidad política de El Salvador después del proceso electoral de marzo del 2009, genero una crisis profunda en Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) partido de derecha y principal instrumento del poder económico que gobernó por 20 años (1989-2009) y mantuvo el control del Estado depositándolo en manos del sector empresarial e impulsando medidas neoliberales que ampliaron la diferencia entre ricos y pobres.

La derrota de ARENA el 15 de marzo de 2009, trajo consigo una de las peores crisis en la historia de este partido político y la cobertura mediática en el 2014 sigue siendo amplia e incisiva porque después de todo, se convirtió en una constante que la principal y más poderosa maquinaria electoral de los últimos 20 años continua haciendo aguas frente a los ojos de todo el país. En el nuevo proceso como oposición han enfrentado una serie de crisis que se manifiestan en la lucha de poder dentro del partido y en una división interna que se muestra en la separación de diputados del grupo parlamentario de ARENA durante las últimas dos bancadas y que marcaron una nueva correlación de fuerzas en la aritmética de la Asamblea Legislativa.

Es importante definir qué producto de esta crisis se configuro un escenario político completamente distinto, ya que marcó el rumbo en la correlación de fuerzas en la Asamblea Legislativa que se tornó favorable en la aritmética para el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), logrando conformar un bloque con los disidentes de ARENA, Partido de la Esperanza, el Partido de Conciliación Nacional, permitiendo la gestión del presidente Mauricio Funes, al propiciar cambios sociales que si bien no son profundos han aliviado las necesidades más sentidas de la población en los municipio que adolecen mayores niveles de pobreza y en sectores de la clase media golpeados durante los gobiernos neoliberales.

El nuevo escenario político permitió aprobar decretos muy importantes como la Ley de medicamentos que regulo a partir del mes de abril de 2013, los controles de calidad y el establecimiento de precios de los medicamentos y propicio un duro golpe a las farmacéuticas que se han enriquecido a costa de la salud de los consumidores. También entre otras leyes importantes se encuentra el decreto legislativo que facilita el voto en el exterior, lo cual paso hacer un derecho importante para la diáspora salvadoreña que viven en Estados Unidos y Canadá, y que durante varias décadas se han convertido en una inyección considerable para la economía salvadoreña al enviar en remesas más de 4 mil millones de dólares anuales. Con este decreto, no solo se reconoció el derecho como salvadoreños sino que también la relevancia que tienen para la economía salvadoreña y de una cantidad de familias que construyen diariamente nuevas condiciones de vida después de los estragos causados por el modelo neoliberal.

Un elemento importante en el análisis sobre la descomposición del principal instrumento político de la oligarquía es que durante los cuatro periodos de gobiernos areneros desde 1989 hasta el 2009 se produjo una corrupción prolongada, un desgaste como instituto político a partir de la implementación de políticas económicas que lejos de resolver los problemas más sentidos de la población los agudizaron (privatización, dolarización, TLC).

Claro está que durante más de un siglo los oligarcas construyeron un poder político y económico de la estructura salvadoreña que les permitía consolidar su dominio, ya sea a través de los procesos de expropiación y de acumulación de cantidades de riqueza en detrimento de las condiciones de la clase trabajadora mediante la concentración del poder del Estado que obedecía a sus intereses bajo la complicidad de las dictaduras militares que hasta la finalización del conflicto armado con los acuerdos de paz en 1992 dejaron de ser los guardianes de los intereses del bloque oligárquico.

Esta concentración de poder en pocas manos y la excesiva acumulación de riqueza por las 14 familias y la indiferencia a los problemas sociales de grandes masas de población se tradujeron en los detonantes de las inmensas formas de lucha de los campesinos, estudiantes, obreros, por la conquista de mejores condiciones de vida tanto en el campo como en la ciudad.

A pocos días de celebrarse las elecciones presidenciales del 2014 las divisiones internas y distintos casos de corrupción durante la gestión del ex presidente Francisco Flores, en los años de 1999 al 2004, siguen estremeciendo no solo al partido de derecha si no a la clase empresarial ligada ha dicho instituto.

Durante el 2013 y lo que va del 2014 se destaparon casos de corrupción que ocasionaron al Estado salvadoreño la perdida de varios miles de millones de dólares que pasaron por manos de funcionarios del gabinete de gobierno, incluyendo al mismo presidente Flores quien es acusado de apropiarse de más de 10 millones de dólares otorgados por Taiwán para los afectados de los terremotos que sacudieron el país en el 2001. El Congreso Salvadoreño conformo una comisión que investiga el destino de monto millonario. La Fiscalía General de la República a través de la Unidad de Investigación Financiera decreto medidas como la congelación de cuentas bancarias e inmuebles y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos emitió un informe sobre un posible lavado de dinero efectuado por el ex presidente Flores mediante un banco en Miami, Costa Rica, con destino a las Bahamas.

En un citatorio realizado a Francisco Flores por la comisión especial de la Asamblea Legislativa acepto sin reparos haber recibido no 10 sino 15 millones de dólares por parte del entonces presidente de Taiwán, (quien ahora purga cadena perpetua por actos de corrupción), como pago por el apoyo a la isla en la Asamblea General de las Naciones Unidas y que dicha práctica era habitual con otros gobiernos del istmo centroamericano del cual hoy en día dos guardan prisión Miguel Angel Rodríguez en Costa Rica acusado de actos de corrupción y Alfonso Portillo ex presidente de Guatemala, extraditado a Estados Unidos acusado de corrupción y de lavado de dinero por más de 70 millones de dólares.

Es importante destacar que bajo el mandato de Flores también existen otros casos de corrupción como el proceso de privatización de las generadoras de energía eléctrica en el cual se disfrazó la venta a la empresa italiana Enel Green Power, facultándola para explotar la geotermia en una clara apropiación de los bienes del Estado salvadoreño propiciando pérdidas de más de 1.800 millones de dólares. Otro caso lo representa Nejapa Power que a través de dos laudos arbitrales le costaron al país 777 millones de dólares.

Bajo esta arista de problemas, el principal instrumento del poder económico enfrenta un proceso electoral que difícilmente podrán revertir los resultados de la primera vuelta electoral donde el Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN) lo aventaja por más de un cuarto de millón de votos.

La estrategia de los tecnócratas contratados por ARENA sigue anclada en la guerra fría y su lucha ideológica se fundamenta en fomentar el miedo tomando como bandera de lucha el tema de las pandillas en El Salvador y planteando la desaparición de dicho fenómeno, olvidando que durante los 20 años de gobiernos de derecha este sufrió una mutación, convirtiéndose en el principal problema social que agobia a los salvadoreños y que requiere una solución multisectorial.

Lo expresado en la primera vuelta del proceso electoral salvadoreño en contraposición a la campaña de miedo, la población asumió una vez más un nivel de madurez y otorgándole un voto de confianza a la izquierda que por ahora ha propiciado cambios significativos en beneficio de los sectores históricamente olvidados por los modelos excluyentes de derecha.

 

La Izquierda y el Proyecto Preferencial por los Pobres

La inversión en los programas sociales es uno de los puntos más destacados en la gestión del gobierno del FMLN. Uno de estos programas son los paquetes escolares, que consiste en la entrega de uniformes, calzado, y útiles escolares a más de un millón trecientos mil estudiantes que asisten a mas cinco mil escuelas.

Otros programas como el vaso de leche, alimentación y salud escolar, entregado a niños y niñas genero el aumento en la matrícula escolar, ya que para las familias más pobres no es un obstáculo para enviar sus hijos a la escuela. Otro de los logros es la alfabetización de más de 130 mil personas, declarando el Ministerio de Educación 14 municipios libres de analfabetismo.

 

Ciudad Mujer es un programa reconocido a nivel mundial, inclusive por la ONU impulsado por el Gobierno del Presidente de El Salvador, Mauricio Funes, a través de la Secretaría de Inclusión Social, con el que se garantizan los derechos fundamentales de las mujeres salvadoreñas, a través de servicios especializados como: salud sexual y reproductiva, la atención integral a la violencia de género, el empoderamiento económico y la promoción de sus derechos. Además, se cuenta con un área de atención infantil para que las hijas/hijos sean atendidas mientras sus madres reciben los diferentes servicios.

Para los municipios más pobres del país, se implementó el programa de la Pensión Básica Universal con la intención de mejorar las condiciones de vida de las personas adultas mayores. El presidente Funes argumenta que es una reivindicación de un derecho humano que ningún gobernante asumió en el pasado y que nadie debe quitarles en el futuro.

Algo es claro si bien estos programas no resuelven en absoluto el problema de la pobreza, si han contribuido a aliviar las condiciones más sentidas de la población salvadoreña. Y reconocen que el modelo neoliberal está agotado, que hizo más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, que ellos pagaron un costo muy alto de su implementación, que se vendieron los bienes públicos que podían generar ingresos a las arcas del Estado, tenemos una deuda externa de más de 11 mil millones de dólares, más de dos millones de salvadoreños que viven en Estados Unidos y que le inyectan a nuestra economía más de 4 mil millones de dólares anuales.

En materia económica y de inversión experimento el país un giro estratégico después del triunfo del FMLN en las elecciones presidenciales del 2009, se abrieron nuevos horizontes en materia de relaciones comerciales que incomodan constantemente los intereses de la derecha empresarial.

El surgimiento del ALBA como contraposición al fallado esfuerzo de los gringos de crear un Área de Libre Comercio para las Américas, genera expectativas para la mayoría de los países latinoamericanos en una nueva era de relaciones comerciales, de respeto mutuo entre los pueblos y en materia de cooperación económica y social.

A pesar que El Salvador no es miembro permanente de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y por la importancia de las relaciones sostenidas entre el recordado presidente Chávez y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), dieron como resultado programas como la Misión Milagro que ha contribuido a que más de seis mil salvadoreños fueran operados de problemas de la vista de manera gratuita en la República Bolivariana, el recibimiento de ayuda en caso de desastres naturales y el convenio de exportación de crudo a través de ALBAPETROLEOS con precios preferenciales. Alba Petróleos de El Salvador es la síntesis del nuevo concepto de cooperación entre los pueblos, enmarcada en El ALBA y PETROCARIBE. En él concurren la visión de futuro del Estado venezolano en Concreción de los sueños de Bolívar y Martí por la integración y la Unidad de América Latina.

A partir de febrero de 2012 se impulsa Alba Alimentos de El Salvador que es un proyecto con el objetivo de beneficiar a los agricultores, a través de financiamiento, insumos y comercialización. La empresa tiene el objetivo de reactivar 100 mil manzanas de tierra a escala nacional.

Alba Alimentos se convierte en ayuda a los campesinos salvadoreños, y con una proyección de reactivar la agricultura, la cual fue lacerada y esterilizada por el partido ARENA. El programa de Alba Alimentos consiste en la entrega de semilla, agroquímicos, entre los que podemos mencionar el sulfato un agroquímico tan vital para el cultivo del maíz y del frijol. Este programa es canalizado a través del FMLN con la ayuda del Gobierno Bolivariano de Venezuela. Con este proyecto se está logrando que el campesino pueda sembrar la tierra y elevar los niveles de productividad.

La cooperación de países como Venezuela permite el desarrollo e intercambio entre los pueblos de nuestra América, y la alternativa de consolidar un modelo alternativo de desarrollo que tenga como base al ser humano y la preservación de los recursos naturales para las sostenibilidad de las futuras generaciones.

Durante el 2013, un año preelectoral de cara a las elecciones presidenciales del 2014 la Asociación de la Empresa Privada y su instrumento político ARENA desataron una campaña contra ALBA negocios, acusándola de competencia desleal por los precios preferenciales que tiene por ejemplo los frijoles y el maíz para los pobres, contradiciéndose con las reglas del libre mercado que ellos mismos impusieron con el modelo neoliberal.

Ahora no se trata de si le gusta o no a la empresa y si acusa a ALBA de lavado de dinero o si atenta contra los intereses de los monopolios o las transnacionales, el país entró en una nueva fase donde la población comienza a madurar sobre los beneficios que este tipo de inversión le genera, lo manifiestan los pequeños productores que le venden sus cosechas a ALBA alimentos, que tienen mayor remuneración económica y las posibilidades de mayor inversión en la reactivación de la agricultura desaparecida en los 20 años de gobiernos de ARENA.

 

Todo este proceso encaminado desde el triunfo del FMLN en el 2009 y el triunfo obtenido en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 2014, que los ponen en una ventaja considerable de diez puntos porcentuales para la segunda ronda electoral el 9 de marzo establecen de manifiesto que el partido de izquierda tiene niveles de aceptación sobre la base del impacto tenido por los programas sociales que se reflejan en más de un millón doscientos mil votos.

 

Proceso electoral 2014

La magistrada del Tribunal Supremo Electoral Silvia Cartagena, desarrolla un análisis interesante sobre las peculiaridades de los procesos electorales después de finalizado el conflicto armado en 1992 con la firma de los Acuerdos de Paz. Doce elecciones se han celebrado desde que terminó la guerra, cinco de ellas presidenciales, cuatro ganadas por el partido ARENA donde valiéndose de las instituciones del Estado, alcaldías y el mal uso de donaciones internacionales financiaban sendas campañas de terror en contra del FMLN, afirmando que de ganar la izquierda se acabarían las libertades, se quemarían las biblias, no llegarían más remesas de los salvadoreños residentes en Estados Unidos.

En el pasado gobernado por la derecha, las instituciones como la Corte Suprema de Justicia, La Fiscalía General de la República, el Tribunal Supremo Electoral respondían a los intereses empresariales y los espacios para denunciar eran limitados.

En la coyuntura electoral salvadoreña es posible analizar una multiplicidad de factores que intervienen en los resultados electorales, durante el 2013 se aprobaron por parte de la Asamblea Legislativa las nuevas reglas del juego; se reformo el Código Electoral, se creó la Ley de Partidos Políticos que tiene como objetivo transparentar el funcionamiento de los partidos políticos, el voto residencial en todo el país, votar con el Documento Único de Identidad vigente lo cual incomoda a la derecha ya que al tener en el pasado el manejo del Registro de las Personas Naturales emitían DUI a una cantidad de personas de otros países que sin ser salvadoreños acudían a votar y participaban de la elección de funcionarios públicos, se aprobó el voto para los salvadoreños que viven en el exterior.

En las elecciones del 2 de febrero de 2014 el FMLN resulto ganador, aventajando al partido de derecha por más de 10 puntos porcentuales, pero la Constitución de la Republica y el Código Electoral establecen que para declarar ganador en primera vuelta se requiere que haya obtenido la mayoría absoluta de los votos; es decir, la mitad más uno de los votos válidos emitidos.

La segunda vuelta le costara al país 25 millones de dólares, el FMLN la enfrenta en condiciones muy distantes con el instrumento político de la clase hegemónica, algunas casas encuestadoras y universidades le otorgan más de 15 puntos de diferencias para las elecciones del 9 de marzo.

Es importante apuntar que un eventual gane electoral de la izquierda salvadoreña pasa por un reconocimiento de una buena parte de la población al programa de gobierno desarrollado por el presidente Funes, la zona oriental del país es la más complacida al propiciar en la primera vuelta hasta más de 30 puntos porcentuales de diferencia con ARENA y el voto duro que desde las elecciones del 2005 se mantiene más de un millón de votos.

El FMLN tiene claro que, existe una deuda histórica con el pueblo salvadoreño y su democracia, ahora se le presentan nuevos escenarios y nuevas formas de lucha ante la nueva realidad que vive el país y el mundo, aun, cuando la izquierda siga gobernando es necesario romper los viejos esquemas de dominación y de explotación de la clase empresarial que hoy en día siguen vigentes y que se niegan a aceptar que el mundo cambio.

La conquista de mejores condiciones que abonen el camino de la democracia son un reto fundamental en este momento, en que por segunda vez la izquierda partidaria con un candidato orgánico del partido lograra arribar al poder político, esto implica nuevos frentes de lucha para la defensa de los espacios conquistados ya que este triunfo electoral seria considerado como el triunfo del pueblo y por lo tanto debe expresarse en la implementación de políticas dirigidas y conducidas por el Estado en función de beneficiar a los sectores más desprotegidos.

Es de mencionar que las democracias de los países centroamericanos y de manera particular El Salvador, se encuentran en procesos de consolidación y tropiezan con un peligro permanente, ya que las derechas a partir de las derrotas electorales han comenzado a reagruparse a nivel de América Latina, alentados por los grupos de poder en los Estados unidos y han emprendido una serie de laboratorios que quebrantan todo orden constitucional de los países.

Para los pueblos que comienzan a caminar hacia la consolidación de la democracia están obligados a replantear las formas de lucha por la defensa de todos los frutos que a la población durante mucho tiempo se le negaron y de tener claridad de que la democracia no es compatible con el capitalismo.

Rudis Yilmar Flores Hernández es sociólogo, profesor de la Universidad de El Salvador, San Miguel, C.A.

 

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