No mas balazos

Por Teresa Gurza

Es cada día más patente el precio que hemos pagado como país y lo que nos ha significado la guerra que, pretendiendo legitimar su llegada a la Presidencia inventó hace una década, Felipe Calderón.

Sintiéndose soñado con su disfraz de militar con uniforme y cachucha que le quedaban enormes, -lo que hacía pensar que nunca había estado mejor usado el dicho “el difunto era mayor”- Calderón echó a andar hace diez años en Apatzingán, una estúpida guerra que no ha parado de causar problemas, violencia, miedo y muertos.

Es tanto el hartazgo acerca de esta desigual pelea, que el mismo secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos, dijo esta semana que no es función del Ejército, perseguir delincuentes.

Y curiosamente pidió al Senado, elaborar el marco legal que permita a los soldados actuar, sin miedo a ser acusados de violar derechos humanos y apremió al gobierno a implementar la policía que se encargue de esos menesteres, a fin de que el Ejército pueda volver a los cuarteles.

“El combate contra las drogas no se gana a balazos”, dijo molesto; coincidiendo con lo que en otras latitudes y circunstancias dijo al recibir en Oslo el Premio Nobel de la Paz, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos; quien insistió en que décadas de lucha contra el narcotráfico han comprobado, que el mundo no ha logrado controlar ese flagelo.
Y advirtió que la forma como se ha llevado a cabo la lucha contra las drogas, “es igual o incluso más dañina, que todas las guerras juntas que se libran hoy en el mundo; por lo que es la hora de cambiar nuestra estrategia”.

Colombia y México, saben eso de sobra.

En México el balance de los 10 años transcurridos desde ese 11 de diciembre de 2006, es desfavorable; según vemos en recuentos hechos por la prensa en estos días que se cumplen diez años de esa guerra, creada por un hombre narcisista que no estaba preparado para el puesto de Presidente.

Guerra continuada a lo tonto por el actual gobierno y que solo ha dejado ganancias para los vendedores de armas y orfandad, heridos y violencia, para gran parte de la población.

Varios diarios han condensado esa inútil batalla que llevan ganada los narcos, en las siguientes cifras:

Más de 174 mil muertos, 30 mil desaparecidos, al menos 50 mil huérfanos, un número no cuantificado de lisiados, y un costo al erario que supera un billón ciento 39 mil millones de pesos.

Y es por todos conocido que en la última década, como dice Reforma, “la violencia se ha recrudecido, los índices delictivos no han bajado, ha aumentado el consumo de drogas y, aunque se ha detenido a más de 30 capos, los cárteles siguen disputándose las rutas del narcotráfico”.

Además de ser inconstitucional, la estrategia contra el crimen organizado ha implicado mayor gasto en seguridad nacional, en guardias para el Presidente, miembros del gabinete, jueces, legisladores; en fin, para cualquiera que tenga un cargo oficial y que pagamos todos.

Y mientras tanto, en Estados Unidos que impone a México a través de la DEA esa pelea sin sentido, se incrementa el número de adictos y se legaliza la mariguana.

Dijo este lunes Jorge Castañeda en una de sus intervenciones en el programa Es la Hora de Opinar: “Calderón pensó que estaba haciendo una genialidad, pero resultó la peor estupidez criminal…”

Y yo añado que el expresidente debiera ser juzgado, no solo por la historia, que ya lo está haciendo, sino por las leyes mexicanas.

Pero como estamos en época preelectoral, hay quien para alcanzar publicidad gratuita en los medios, demuestra su incongruencia.

Me refiero a Margarita Zavala de Calderón, la mismísima esposa del Presidente responsable de tanta matazón y de haber sacado al Ejército a la calle; porque pese a que durante todo el sexenio se mantuvo calladita y sin jamás decir ni pío sobre el tema, ahora se ha trepado en las declaraciones del general Cienfuegos; y demanda al actual gobierno, que los soldados vuelvan a los cuarteles y “promete” que si en el 2018 gana el puesto que ya ocupó su marido, ella los regresará.

Y para más oportunismo y ante centenares de acarreados de su organización electoral Yo con México, dijo que el miedo de los ciudadanos a la violencia se debe a que Peña Nieto, -sí dijo Peña Nieto-, “abandonó a los policías y no quiere prevenir el delito”.

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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