Khizr Khan y la sabiduría de las familias de los soldados muertos en combate

Por Amy Goodman y Denis Moynihan

En la mañana del martes 8 de junio de 2004, un taxi se abrió paso entre las serpenteantes barreras de la base de operaciones de avanzada “Warhorse” en Baquba, Iraq y avanzó hacia las puertas de la base con velocidad. Un oficial del ejército estadounidense que estaba de guardia lo vio y corrió hacia el vehículo. Fue entonces cuando este explotó, causando la muerte del soldado, el capitán Humayun Saqib Muazzam Khan, y dos iraquíes que estaban cerca. Khan era musulmán estadounidense y fue asesinado en un atentado suicida cuyo autor probablemente practicara la misma fe.

Fue enterrado en la Sección 60 del Cementerio Nacional de Arlington, junto con miles de otros fallecidos en la llamada “Guerra Global contra el Terrorismo”. Su familia lloró en privado su pérdida a diario y visitó con frecuencia su tumba, hasta que la campaña presidencial abiertamente racista de Donald Trump los arrastró al centro de una tormenta política.

La retórica anti-inmigración de Trump y su promesa de prohibirles el ingreso al país a todos los musulmanes generaron indignación en los padres de Humayun Khan, Khizr y Ghazala Khan. Oriundos de Pakistán, están muy orgullosos de ser ciudadanos estadounidenses. Khizr Khan fue invitado a dar un discurso en la Convención Nacional Demócrata en Filadelfia a fines de julio de 2016. Allí dijo:

“Si de Donald Trump dependiera, [mi hijo] nunca habría llegado a Estados Unidos. Donald Trump difama constantemente el modo de ser de los musulmanes. Le falta el respeto a otras minorías, mujeres, jueces, incluso al propio liderazgo de su partido. Promete construir muros y expulsarnos de este país. Donald Trump, usted pide que los estadounidenses le confiemos nuestro futuro. Déjeme preguntarle: ¿Alguna vez leyó la Constitución de Estados Unidos? Con gusto le presto la mía”.

Los miles de delegados se pusieron de pie con un estruendoso aplauso ante sus comentarios, mientras Khan sostenía en alto su edición de bolsillo de la Constitución estadounidense.

Khan continuó sus palabras hacia Trump: “¿Alguna vez ha estado en el Cementerio de Arlington? Vaya a visitar las tumbas de los valientes patriotas que murieron defendiendo a Estados Unidos de América. Verá todo tipo de creencias, géneros y etnias. Usted no ha sacrificado nada ni a nadie”.

Trump no tardó en atacar a esta familia de un soldado muerto en combate: “Lo vi… Estaba muy emocionado. Probablemente él sea un buen tipo. Su esposa estaba de pie allí. No tenía nada que decir. Probablemente no le estuviera permitido tener algo para decir. Mucha gente ha escrito eso”.

Ghazala Khan respondió el ataque de Trump en un artículo publicado en el periódico The Washington Post: “Aquí está mi respuesta para Donald Trump: porque sin decir nada, todo el mundo, todo el país, sintió mi dolor. Soy la madre de un soldado muerto en combate… La última vez que hablé con mi hijo fue el Día de la Madre del año 2004. Le pedíamos que nos llamara por cobrar cada vez que pudiera. Le supliqué que se mantuviera a salvo”.
Un año después de haber atacado a la señora Khan, Donald Trump alardeó sobre sus cualidades en un acto político: “Con la excepción del gran presidente fallecido Abraham Lincoln, puedo ser más presidencial que cualquier otro presidente que haya ocupado este cargo. Se los puedo asegurar”.

El presidente Trump ahora ha atacado a la viuda de un soldado muerto en combate, Myeshia Johnson, cuyo esposo, el sargento La David Johnson, falleció el 4 de octubre en Níger. Trump hizo una llamada telefónica para darle el pésame a Myeshia Johnson mientras ella se dirigía en coche a ver el ataúd de su marido. Luego de la conversación, Myeshia Johnson declaró en la cadena ABC: “El presidente dijo que [mi marido] ‘sabía para lo que se había apuntado… pero cuando eso sucede, igual duele’”.

Otras personas que iban en el coche escucharon el comentario insensible del presidente, entre ellas la legisladora demócrata Frederica Wilson, amiga de la familia. En lugar de disculparse, Trump procedió a insultar a la congresista Wilson, tratándola de “loca”. Su jefe de gabinete, el ex general del Cuerpo de Infantes de la Marina John Kelly, redobló el ataque, calificando a Wilson de “tonel vacío” (en referencia al dicho popular “el tonel vacío mete más ruido”), al tiempo que le mentía a la prensa sobre los antecedentes de la congresista demócrata. Ni Trump ni Kelly van a corregirse, retractarse ni disculparse por sus comentarios sobre las dos mujeres afroestadounidenses, una viuda embarazada y una congresista.

Durante los intensos años de combate en de la base de operaciones de avanzada “Warhorse”, en Irak, se usaron muros de hormigón para levantar un monumento improvisado en homenaje a los soldados muertos en combate. El nombre del capitán Humayun Khan está allí, al igual que el del teniente primero Andrew Bacevich, quien murió tres años después, el 13 de mayo de 2007. Su padre, el coronel del ejército retirado Andrew J. Bacevich, se opuso a la invasión de Irak en 2003 y escribió sobre la guerra en el periódico Los Angeles Times, justo un mes antes de que mataran a su hijo: “Somos espectadores, testigos, observadores atrapados en una conflagración que nosotros mismos, en un acto de locura monumental, hemos provocado”.

El padre del soldado muerto en combate Khizr Khan también se opone a la guerra. Mientras viaja por el país para dar charlas sobre su nuevo libro titulado en inglés “An American Family: A Memoir of Hope and Sacrifice” (Una familia estadounidense: memorias de esperanza y sacrificio), describió en una entrevista para Democracy Now! cómo se sentía respecto a los manifestantes contrarios a la guerra mientras su amado hijo era enviado a combatir: “En espíritu, en todos los aspectos, yo estaba con ellos. Los apoyaba porque tenían razón. El tiempo y la historia han demostrado que tenían razón. Teníamos razón”.

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

You must be logged in to post a comment Login