Vergüenza papal por abusos sexuales de sacerdotes chilenos

Los chilenos divididos por las disculpas del Papa Francisco.

Por Teresa Gurza

Santiago de Chile, 16 de enero.- En su primer discurso en tierra chilena, dicho en el palacio presidencial de La Moneda, el Papa Francisco dijo sentir dolor y vergüenza por los abusos sexuales y el “daño irreparable” que cometieron miembros de la Iglesia Católica contra niños y jóvenes; y pidió perdón a las víctimas.

Francisco fue recibido a las ocho de la mañana en La Moneda por la presidenta Michelle Bachelet; y luego de los honores a su investidura, saludó a miembros del gabinete, cuerpo diplomático y organizaciones civiles; entregó una medalla conmemorativa y un rosario al presidente electo Sebastián Piñera y a su esposa Cecilia Morel; y con evidentes muestras de cariño, se detuvo a estrechar la mano del expresidente Ricardo Lagos.

En el Patio de los Naranjos, Bachelet le dio la bienvenida en mensaje que destacó lo logrado por Chile en los últimos años, sin omitir que hay aún muchas deudas pendientes con la sociedad.

Tras el discurso presidencial, el Papa expresó su alegría por estar acá; recordó la letra del Himno nacional chileno que habla de las extraordinarias bellezas naturales de este país; citó palabras sobre la pobreza y la justicia del jesuita Alberto Hurtado ya canonizado y pidió a los chilenos comunes hacer suyos las luchas y los logros de las generaciones anteriores y a los gobernantes, aprender de los pueblos originarios y atender sus necesidades y las de los migrantes, dar respuestas a los niños y no abandonar a los ancianos.

Después, con frases pausadas y subrayadas, manifestó dolor y vergüenza por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes chilenos y pidió perdón a las víctimas.

Y antes de reunirse en privado con Bachelet, hizo votos “por la prosperidad y felicidad de este espléndida nación”.
Entrevistado para conocer su reacción ante las palabras papales, el presidente electo Sebastián Piñera alabó la actitud de Francisco al reconocer “demasiados abusos, ocultados durante demasiado tiempo”.

El Papa celebró horas más tarde, una Misa por la Paz y la Justicia a la que asistieron alrededor de 400 mil personas, quedando decenas sin poder entrar al Parque O`Higgins; las ofrendas fueron presentadas por indígenas mapuches, chilotes y pascuenses y por huasos y chinas, como se llama acá a campesinos y campesinas.

El Papa fue el único celebrante aunque asistieron arzobispos y obispos chilenos; acusados algunos de ellos como el titular de la Diócesis de Osorno, Juan Barros, de complicidad con los crímenes sexuales por ocultar o desmentir los hechos.

El polémico y emblemático caso de Barros, derivó de su indiferencia ante los continuados abusos que durante décadas cometió el sacerdote Fernando Karadima, párroco de la Iglesia del Sagrado Corazón ubicada en una colonia de clase alta de Santiago, y denunciado por varias de sus víctimas a las que violó durante años, sin que la jerarquía en general y Barros en particular por haber sido testigo casi presencial de los hechos, actuaran en consecuencia.

Finalmente en enero de 2011, en procesos civil y canónico paralelos Karadima fue declarado “culpable de abusos sexuales contra menores con violencia, y abuso de su potestad eclesiástica”; y seis meses más tarde, la Santa Sede confirmó los cargos de “pedofilia y efebofilia, y abusos sexuales y psicológicos reiterados”.

Por su parte, Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Karadima, reclamó hoy de Francisco “acciones y no solo palabras que le dan titulares de prensa”; y calificó como incongruencia el que dos horas después de que pidiera perdón el Papa aceptara en la Misa por la Paz, la presencia de Barros.

En esa multitudinaria Eucaristía, celebrada frente a la estatua de la Virgen del Carmen patrona de Chile y fotos del sacerdote jesuita San Alberto Hurtado y de Santa Teresa de los Andes, fueron preponderantes las Bienaventuranzas.

Y también sobre las bienaventuranzas, fue la homilía papal; en la que Francisco destacó, que ellas nacieron del corazón de Jesús movido por los rostros y miradas de la gente humilde y llegan a los hombres y mujeres que sufren.
Y alabó el “corazón chileno” que “conoce de reconstrucción, como a aquellos a los que se les inunda la casa, terminando con el esfuerzo de toda la vida”.

Advirtió que las bienaventuranzas “no nacen de la palabrería barata de quienes no quieren comprometerse en nada”; sino que con ellas, Jesús sacude la resignación que hace creer que las cosas no pueden cambiar y se vive mejor aislados de los problemas “o adormecidos en un consumismo tranquilizante”.

Y ante la división que aún polariza a esta sociedad, dijo que son bienaventurados los que luchan por un nuevo Chile; los que se comprometen con la reconciliación y los que trabajan por la paz.

Después, recordando las palabras del padre Hurtado dijo que para tener paz, debe trabajarse por la justicia; “que no se trata solo de no robar, sino de tratar a todo hombre como persona”; y concluyó advirtiendo, que no se puede tener bienes y prestigio a costa de las necesidades de otros.

Por la tarde, Francisco visitará la cárcel de mujeres de Santiago; presidirá una ceremonia en la Catedral y un encuentro con jesuitas.

Y no se descarta alguna reunión no programada, con víctimas de esos abusos sexuales por los que pidió perdón.

Vestir de cura se está pagando caro

Por Teresa Gurza

Santiago de Chile, 16 de enero de 2018.- Ir vestidos de cura se está pagando caro en muchas partes de Chile, dijo hoy por la tarde el Papa Francisco ante obispos, sacerdotes y monjas, al referirse a los insultos que en el metro y las calles, han recibido por abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia.

Francisco reiteró su compasión a las víctimas y sus familias; pero habló también, del sufrimiento eclesial por las acusaciones y sospechas y exhortó a enfrentar los casos.

En la Catedral Metropolitana de Santiago, el Papa dirigió un mensaje a la comunidad eclesial y los invitó a encontrarse con los más pobres y abatidos, a aprender a discernir, a tener compasión, a no disimular ni esconder sus llagas, a no paralizarse ni creerse perfectos y tampoco, a aspirar a estar en el candelero “porque todos los hombres son el pueblo de Dios, y no solo unos elegidos o iluminados”.

Y volvió a citar frases de San Alberto Hurtado, para reiterar la necesidad de ser ante todo pastores compasivos que lavándose de sus pecados, puedan salir sin miedo a servir a las personas abatidas y las comunidades heridas, sin asistencialismo ni paternalismo; considerando que pobres, pecadores y necesitados, tienen la misma dignidad que los demás para convivir y sentarse en la mesa de todos; lo que significa, les dijo, involucrarse y amar a las personas.

El Papa puso por tercera vez en el día como ejemplo, “el estilo de sacerdocio del cardenal Silva Enríquez”; famoso por su solidaridad con los perseguidos y las familias de desaparecidos, en la época de la dictadura pinochetista.

Además de la petición de perdón del Papa Francisco, que en la mañana dijo textualmente en el Palacio de la Moneda: “No puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza por el daño efectuado por miembros de la iglesia. Es justo pedir perdón y apoyar con fuerza a las víctimas y nos hemos empeñado para que no se vuelva a repetir”, otro de los momentos emotivos de su gira chilena en este su segundo día, fue la visita a la cárcel de mujeres de Santiago.

En ella llamó a conmovidas presas que se quejaron de que se encarcela a la pobreza, y muchas de las cuales asistieron con hijos pequeños, a exigir preparación que ayude a su rehabilitación, para poder seguir con sus vidas al terminar sus condenas.

Manifestó que ninguna persona puede ser tratada como cosa inservible y apoyó a las organizaciones, “religiosas o no”, que ayudan a las detenidas a mejorar sus condiciones.

Más tarde en la misma Catedral se reunió con los 32 obispos chilenos entre los que está monseñor Piñera que con 60 años como obispo es el más viejo prelado del mundo.

Después en el Santuario de San Alberto Hurtado, donde está su tumba desde su muerte el 18 de agosto de 1952, tuvo un encuentro privado con la comunidad jesuita; y finalmente se recluyó en la Nunciatura para salir mañana al sur de Chile presidir una Misa en la ciudad de Temuco, con comunidades mapuches y de otras etnias sureñas.

Como repudio a la visita papal ha habido actos de protesta frente a la embajada argentina; y quemas en dos Iglesias de Santiago y tres de la Araucanía; y un hombre aventó un objeto al rostro del Papa en su traslado matutino a la Misa del Parque O´Higgins; por todo hay 30 detenidos.

Según fuentes policiales, la organización mapuche llamada WAM, es la responsable de esos ataques; mientras que la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), no ha protestado, “por el acercamiento que en ciertos períodos han tenido sus representantes con personeros religiosos”.

Además de tener prestigio que los hace confiables a la población, los carabineros han sido entrenados para la visita papal por ocho militares gringos en nuevas técnicas de protección a personas importantes y de actuación ante francotiradores, secuestros y bombas.

Y se tiene cobertura médica terrestre y aérea para cualquier incidente que pudiera registrarse, durante los tres días de la visita papal.

Todo “tiene que ver con la actualización en el contexto del terrorismo a nivel internacional, porque aunque tenemos la ventaja de que somos un país alejado, igualmente estamos tomando la experiencia al respecto sobre los atentados en Europa”.

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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