Ay morena…

Yánez y Dulce Silva.

Por Teresa Gurza

Aquí con la novedad de que tenemos más fifís de los que pensábamos, y que la Cuarta Transformación no se hará sin ellos.

Se volvieron pirrurris los más cercanos colaboradores de AMLO, encabezados por César Yáñez; uno de sus más fieles seguidores.

Y los descubrió en vivo y a todo color de rosa, la revista HOLA; que en su último número destaca la boda poblana de Yáñez y Dulce Silva; que usó ese día, dos ramos naturales y tres diferentes vestidos; los tres “con flores bordadas en tercera dimensión”.

A las críticas sobre el despliegue de ridiculeces en ese enlace millonario, calificado por Yáñez como “un triunfo del amor”, mientras muchos pensamos que ganó la incongruencia, López Obrador respondió que no hay razón para el enojo, porque fue evento particular y no acto de gobierno.
Creo que invadir la privacidad es inadmisible; pero éste, no es el caso.

Todo matrimonio es público y más, si se ostenta en la revista fifí por excelencia con fotos posadas en exclusiva para la portada y 19 páginas; y si a él asisten, el presidente electo y quienes en pocas semanas integrarán su gabinete.

Además, al turibús del recorrido, los globos con iniciales de los contrayentes, las mojigangas, las rosas y el salón convertido en bosque encantado, las langostas, camarones y filetes, la comida de la tornaboda, los regalos de miles de pesos y Yáñez acomodándose su corbata de moñito, hay que añadir que la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez, subió al altar para dar a la pareja su bendición; cual papisa de la nueva religión.

Pobre AMLO, en lugar de acabar con los pirrurris como quería, se le han multiplicado como conejos que brincan del sombrero felices y vestidos de etiqueta, para desfilar tras los dos pajecitos que, en carteles en inglés, anunciaban “llegó la hora del amor”.

Ánimo, Andrés; a veces la vida sorprende con lo que menos anhelamos; o quién sabe, a lo mejor es a eso a lo que secretamente aspiraban, los de la Cuarta Transformación.

También recibió bendiciones hincadita, la morenista Guadalupe Cruz Izquierdo; pero no en el evento de Yáñez, sino en su acto de protesta como alcaldesa de Centla, Tabasco; y la bendijo su pastor evangélico luego de poner al municipio, “bajo el poder de Cristo Jesús”. Aleluya…

Lo anterior y ocurrencias de la semana, como la cancelación de cinco foros de pacificación, los sillazos en el de Acapulco sobre Educación, la aprobación de desproporcionados aguinaldos a legisladores, la ley a modo para la refinería de Tabasco y los vaivenes sobre el aeropuerto, me llevan a divagar en lo que dirán sus protagonistas dentro de unos años, sobre lo que iba a ser y no fue.

Y desear que el “o hablas hoy o callas para siempre” que piden los sacerdotes antes de los matrimonios, se aplique a algunos políticos.

Entre ellos, al tramposo maratonista y ex candidato perdedor priista a la presidencia, Roberto Madrazo; que, al resucitar doce años después de su tercer lugar en la elección de 2006, asegura que en sus actas de escrutinio López Obrador ganaba a Calderón; y que no lo dijo, por no dinamitar al IFE, al sistema político y la vida democrática del país.

Se agradece la atención…

Pero dudo le alcance para lograr algún hueso; aunque a estas alturas, puede pasar cualquier cosa.
O al hoy diputado morenista Porfirio Muñoz Ledo; que, al responder en 1969 como diputado del PRI al penúltimo informe de gobierno de Díaz Ordaz, justificó la balacera del 2 de octubre como “acto de madurez revolucionaria” y alabó la represión a los estudiantes.

Dijo entonces Muñoz Ledo desde la tribuna: “… Nada me ha conmovido más hondamente en el texto del V Informe, que el valor moral y la lucidez histórica con que el Presidente de México reitera su confianza en la limpieza de ánimo y en la pasión de justicia de los jóvenes mexicanos…”
Y añadió “… los últimos movimientos de rebeldía y de protesta han dejado como secuela inmediata el aumento de poder de los enemigos del cambio social…”

Tal vez los años lo han vuelto olvidadizo, porque ahora, en su columna Génesis y ecos del 68 publicada en El Universal hace pocos días, escribe casi casi, como si hubiera sido miembro del Consejo Nacional de Huelga:

“Resulta grotesca la opinión de Díaz Ordaz considerándola una conspiración comunista… el movimiento del 68, potenció en proporciones inéditas el despertar democrático…” y esos jóvenes “ayudaron a las bases de la actual democracia”.

Ay Morena, morenita mía…

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, actual Managing Editor de MetroLatinoUSA. Periodista que cubre eventos de las comunidades latinas en Washington D.C., Maryland y Virginia. Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia. Galardonado en numerosas ocasiones por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP) y otras organizaciones comunitarias y deportivas de la región metropolitana de esta capital. También premiado en dos ocasiones como Mejor Periodista del Año por la cobertura de la comunidad salvadoreña; premios otorgados por la Oficina de Asuntos Latinos del Alcalde de Washington (OLA) y otras organizaciones. Ha sido miembro del jurado calificador en diferentes concursos literarios, de belleza y talento en la región metropolitana. Ha visitado zonas de desastre en Nicaragua, Honduras y El Salvador e invitado a esos países por organizaciones que asisten a personas de escasos recursos económicos. Antes trabajó en otros medios de prensa de Virginia y Washington, D.C., incluyendo reportajes para una agencia noticiosa mundial.

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