Una obra de teatro basada en hechos reales

Por Ramón Jiménez.- (MNL)

Una historia basada en hechos reales en la vida de familias inmigrantes que viven en Estados Unidos y carecen de un estatus migratorio permanente es lo que refleja la pieza teatral “El último sueño”, que fue presentada por pequeños actores del Teatro Experimental de Boston en la sala de Imagination Stage en Bethesda, Maryland.

La solidaridad del grupo se manifiesta en esta escena. Foto: Ramón Jiménez.

Aunque en Bethesda hubo una presentación musical con participación de las hermanas hondureñas Natalie y Katherine Maradiaga —que tocaron el arpa y el violín— la obra en si dio inicio con la participación de la niña Sofía Landaverde, de 9 años, quien clama a su madre en repetidas ocasiones, presagiando lo que podría sucederles en caso de que su progenitora no logre un estatus diferente al que ahora posee (TPS temporal).

“Quisiera ver al presidente [Trump] y preguntarle cómo se sentiría él si fuera un niño de nueve años y que alguien amenazara a sus padres con deportarlos”, es el mensaje de esta pequeña niña nacida en este país de padres salvadoreños.

Los actores tocan fibras tan profundas en sus mensajes que más de alguno en la audiencia —y los mismos niños— terminan con lágrimas en los ojos por la emoción que causan las duras experiencias que ellos están experimentando o tendrán que vivir en carne propia si sus padres son deportados a sus países de origen, y en el peor de los casos padres e hijos sean obligados a abandonar este país.

Muchos de los padres de esos 13 niños actores llegaron de los países centroamericanos pero también podrían ser de otros países como Haití, Nepal, Sudán y otra decena de países que durante cuatro días participaron en la Marcha del Pueblo organizado por la Alianza Nacional TPS, cuyo mensaje fue llevado a la Casa Blanca y al Congreso de Estados Unidos, donde también se presentaron los niños y jovencitos actores, donde el mayor tiene 17 años y el menor 9 años.

En busca de lograr su objetivo. Foto: Ramón Jiménez.

“Por medio de “El último sueño” hemos podido resaltar la voz del Tepesiano y de sus hijos, para decirle al gobierno que no deporten a nuestros padres”, indicó Kevin Palma, un estudiante de último año de secundaria en Boston, que si todo llega a un final feliz término en cuanto a los trámites migratorios, le gustaría estudiar Ciencias de la Salud para luego continuar con la carrera de cirujano cardio vascular.

“Escuchamos madres llorando porque si ellas son deportadas tendrán que dejar a sus hijos aquí en Estados Unidos sin saber si volverán a verlos otra vez”, se lamentó Jared Wright, quien junto con Donya Pooli escribieron y dirigen la obra.

“Esta son algunas de las tristes historias que los beneficiarios del TPS en Massachusetts [y en otros estados] compartieron con el Teatro Experimental de Boston”, apuntó Wright.

Una mezcla de trajes mexicanos y salvadoreños. Foto: Ramón Jiménez.

Entre la audiencia se encontraba al cónsul de Honduras en Washington, Roberto Martínez, quien exaltó el emotivo mensaje de los chicos en su mayoría nacidos en suelo estadounidenses.

“Están pasando por una situación de separación familiar y así lo demuestran en sus actuaciones”, destacó Martínez.

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, Managing Editor de MetroLatinoUSA.Com (MLN). Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia (UDC). Email: [email protected]

You must be logged in to post a comment Login