La verdad sea dicha (al menos la mía)

Por Vladimir Monge

 

La embajadora Claudia Canjura ha sido una funcionaria muy activa, trabajadora, abierta y responsable en el delicado cargo de embajadora ante Washington. 

Su trabajo no se ha limitado a los protocolos del gobierno sino que ha abierto la Embajada a la comunidad en la promoción de los negocios, los derechos migratorios, arte y cultura, turismo y juventud sin importar horarios.

A diferencia de las embajadas y consulados areneros, la embajada y los consulados de Washington en los últimos diez años han sido espacios abiertos a la comunidad y sus necesidades.

En tiempos de Arena teníamos que hacer una cita, ir a entrevistas y esperar hasta 1 mes por un pasaporte. Ahora el pasaporte se lo entregan en una hora. Es un servicio eficiente y profesional.

Hay gente que opina y nunca ha estado ahí. Otros que simplemente no llevan la documentación necesaria.

Los que vivimos en Washington, DC lo sabemos. A menos que nunca participemos en la infinidad de actividades e iniciativas que se hacen tanto en la Embajada como en el Consulado.

A los que nunca han salido de El Salvador, un salario como el que se ha publicado les puede parecer exhorbitante, y les entiendo. Pero los que vivimos en Washington DC sabemos que aunque ese salario es bueno, no es extraordinario.

Aquí hasta los encargados de la limpieza pueden ganar $ 1,000 semanales y si los dos trabajan llegan al doble. Los que vivimos en Washington sabemos que aquí no se puede vivir dignamente solo con un trabajo. Tienes que tener 2 o tres si quieres ver billete en El Salvador. 

Aquí vivimos para trabajar, no trabajamos para vivir.

El costo promedio de una vivienda en Washington D.C. es de $ 2,500 a 3,000 mensuales. El recibo de la luz $ 300, el gas $ 300, el agua $ 400, la televisión e internet $ 200, el carro $ 400 o si usa el Metro o buses mínimo $200 o $300 mensuales, comida unos $ 200 semanales para una familia de 4.

Vladimir Monge.

Es una realidad diferente y no van a mandar a un embajador ante Estados Unidos a vivir en un cuartito de hombres solos recién llegados, que viven hacinados (hasta doce en un cuarto) y durmiendo en el suelo pagando $500 al mes, para poder mandar una remesa a sus familiares a fin de mes.

Algunos quisieran eso pero tampoco es realista.

No se trata de defender a la funcionaria, ya que su cargo es de confianza y ella probablemente lo esperaba, sino de hacer una valoración más objetiva. Ya no milito en ningún partido politico, pero veo con simpatía muchas de las iniciativas del presidente Bukele, solo que en este caso creo que debió utilizar la diplomacia.

Si bien el tema tiene repercusiones políticas en El Salvador, es necesario que la gente esté informada de los detalles para hacer una valoración objetiva.

Hay que hablar con la verdad. Como también es cierto que los políticos tradicionales se han encontrado con un adversario (no enemigo) formidable y sorpresivo en el presidente Bukele, que va a potenciar sus fallos y debilidades para su propia ventaja política.

Por eso debieron haber hecho las cosas mejor.

 

 

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, Managing Editor de MetroLatinoUSA.Com (MLN). Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia (UDC). Email: [email protected]

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