¿Latino, hispano o descendiente de nativo americano?

Por Yenny Delgado

Hace unas semanas, la ciudad el Paso,Texas, sufrió el más grande ataque terrorista en las últimas décadas: la muerte de 22 personas además de 24 heridos.

El autor de la masacre, un joven blanco de 21 años publicó un manifiesto antes de abrir fuego en el centro comercial Walmart. El manifiesto explica las razones de su ataque terrorista y dice: “estoy en contra de la invasión hispana”. Me detengo a pensar y me pregunto ¿quiénes son los “hispanos”?  

El termino hispano o latino se usa muchísimo. Se usa describir una zona geográfica del continente, se usa para hablar de la cultura, de la música y de un idioma. ¿Pero quién realmente es un hispano? La definición más común es ¨persona descendiente de colonos españoles en América¨. Realmente al 2019, ¿hay colonos españoles invadiendo Estados Unidos? Esta pregunta nos llevaría a mirar en la historia y la llegada de los españoles a América.

Una mirada hacia la historia de América

La llegada de los europeos a América en 1492 tuvo un precio muy alto para todos los habitantes de América y este acontecimiento a menudo se consigna al basurero de la historia. Bajo la apariencia de “descubrimiento” y “civilización”, no sólo los españoles, sino también los ingleses, franceses y portugueses tomaron posesión del continente y empezaron un proceso de colonización por más de 200 años.

La historia de América no debe quedar reducida al indígena perdedor y al europeo ganador que colonizó, aunque sí hubo exterminio de millones de nativos americanos. Sin embargo, también hubo resistencia. La historia es mucho más compleja que la versión reduccionista donde América fue colonizada se le impuso una nueva lengua y una religión, el cristianismo como una nueva fe traída del otro lado del océano.

En la formación de las colonias a lo largo del continente fueron los españoles, ingles, portugués, franceses que tomaron la mayor posesión de las tierras que luego con las luchas de independencia se dividieron en 35 repúblicas. La población cambió. La población indígena quedó reducida pero no eliminada por completo. Se fueron dando los sincretismos, así como mestizaje en la constitución de familias, ya sea por la fuerza o por amor. Se familiarizó el nativo americano con el europeo llegado, luego con los africanos y finalmente con los asiáticos en un correr de cinco siglos de mestizaje.

Este mestizaje continental fue dando luz a una población mestiza con diversos idiomas: español, ingles, portugués o francés y sus variantes. Los mestizos mostraron un color de piel y rasgos que los harían únicos en el mundo.

 

Familia americana

La población en América

Desde 1492 en adelante, América tomaría no sólo un nombre sino una serie de denominaciones para definir a los diversos pobladores del continente. A la población nativa, se le llamó indígena, a la población africana, se le llamó afroamericana, a la población asiática, se le llamó asiática-americana, a la población mestiza, descendiente de los nativos americanos se les llamó latino, resaltando que hablan español, portugués o una lengua derivada del latín. Sin embargo, también dejaron en claro que estarían incluidos los nativos americanos que hablaban español. Finalmente a los europeos nacidos en América que hablaban ingles, que en su mayoría es la población blanca de Estados Unidos y Canadá, decidieron ser  llamados americanos a secas, sin prefijo.

Luego que los prefijos y los nombres estaban puestos para identificarnos y especialmente luego de las independencias, cada país y especialmente Estados Unidos, iba levantando una frontera más robusta, una que nos etiquetaría de una manera cerrada, sin darnos mayor oportunidad a todas las variantes.

Una mirada reducida del continente

Después de 527 años de ser nombrada América aún nuestro continente tiene mucho que sanar. La herida de la espada sigue latente en la población indígena y sus descendientes mestizos, que no tienen aún un reconocimiento de ser americanos, aunque lo sean. 

Los líderes políticos son un reflejo del pueblo y de sus creencias. Por ejemplo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que bajo mandato y antes, durante su campaña del 2015, repetía una y otra vez que los que viven al otro lado de la frontera tratan de venir a Estados Unidos de manera ilegal, son violadores, criminales y animales.

¨algunos pandilleros que ingresan al país ilegalmente no son personas, sino “animales” ¨, repetía Trump en sus mítines. Siempre recibía muchos aplausos.

Esta descripción no es nueva, hace referencia a las crónicas escritas por los europeos colonizadores en el siglo 15. Los nativos son como “animales sin alma”.

Entonces tenemos un mensaje no al idioma que hablamos, sino que dentro busca describir a alguien que no es realmente un ser humano. ¿Pero qué de la historia de las poblaciones nativas y sus descendientes que siempre han estado presente en Estados Unidos? los datos del Censo del 2010 muestran la presencia de los hispanos o latinos no como inmigrantes indocumentados, sino como plenos ciudadanos estadounidenses. Según las cifras, 58.9 millones, 20% de la población estadounidense, se identifica como latino o hispano de los cuales cerca del 30% es monolingüe es decir que habla solamente inglés, una cifra que según los estudios va en aumento.

Los líderes políticos, Trump en especial y varios de sus seguidores que creen en la ideología de la supremacía blanca, parecen convencidos que América o por lo menos Estados Unidos debe no sólo hablar ingles, debe ser también blanco. El atacante de Texas describió en su manifiesto ¨no me gusta la gente de raza mixta¨ la ¨raza blanca es superior¨.

¿A qué nos enfrentamos?

Esta nueva realidad en nuestro continente nos debe mover a cuestionarnos los términos y etiquetas que venimos usando y repitiendo. 

La característica física de lo que llamamos hispano o latino, una persona de media estatura, de un rostro ovalado, un cabello negro, una piel color canela muestra una herencia de resistencia. 

Para los que nuestras raíces nativo-americanas son un orgullo, para otros pueden ser un ataque o una invasión, y esto a quedado claro hace unos días. Aceptar discursos que desprecian y alientan al odio hacia los que son nativos americanos, así como de sus descendientes no es aceptable. El autor de la masacre en el paso Texas, tenía su objetivo a la hora de disparar, en su manifiesto deja claro que una población mestiza no es aceptable dentro de una ideología dominante pureza blanca.

Como mestizos tenemos el derecho, no sólo existir, sino también de vivir sin etiquetas que nos deshumanicen y nos quitan derechos como verdaderos americanos sin necesidad de usar el latino o hispano como prefijo. Queda claro que aún tenemos que trabajar en la construcción de una verdadera diversidad que muestre el resultado, no sólo de la colonización sino también, de la resistencia que sigue aún latente en el continente. Sea que hables español, portugués, ingles, francés o una lengua ancestral del continente ¿Te animarías a llamarte americano sin prefijo? 

 

 

 

 

About Yenny Delgado

Yenny Delgado is a psychologist, theologian, development specialist, and political analyst. Follow @dc_yenny

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