Presidente y canciller salvadoreños salen por la puerta trasera

Activistas de CISPES y otras organizaciones frente al edificio donde funciona la Embajada salvadoreña en Washington, D.C.. Alexa Rodríguez y Xemiyulu Manibusan, de la organización Trans-Latinx DMV, denunciaron los graves abusos que se cometen contra las mujeres trans en los centros de detención del ICE. Foto: Ramón Jimenez

Por Ramón Jiménez

Tanto el presidente salvadoreño Nayib Bukele como la canciller de ese país, Alexandra Hill Tinoco han dejado a miembros de la comunidad salvadoreña y medios de prensa de la región metropolitana de Washington “vestidos y alborotados”, al visitar la capital estadounidense.

La canciller Hill Tinoco estuvo este jueves 10 en la sede de la Embajada de El Salvador en Washington, donde se reunió a puertas cerradas con una comitiva de la Alianza Nacional TPS, quienes buscan obtener la residencia permanente en Estados Unidos en lugar de otra prórroga temporal de 18 meses, como ha sucedido por más de veinte años.

“La reunión con la canciller fue para darle seguimiento a la lista de siete peticiones que le presentamos al presidente Bukele la semana pasada; una de ellas es que se mantengan las puertas abiertas de los consulados en Estados Unidos para que se nos facilite el trabajo de difusión que hacemos en la Alianza”, dijo José Palma, Coordinador de la Alianza Nacional TPS, quien llegó desde Boston, Massachusetts, donde regresó el mismo jueves por la noche satisfecho, dijo, porque “no se rompieron los acuerdos con el presidente Bukele”.

Afuera de la sede diplomática había una protesta organizada por el Comité de Solidaridad con el Pueblo de El Salvador (CISPES), que pedían a gritos que El Salvador no tiene que depender de la política exterior de la administración del presidente Donald Trump, que busca convertir a ese país en un “tercer país seguro”, hacia donde serían enviados los inmigrantes de otros países que piden asilo, quienes ya se encuentran en la frontera sur de Estados Unidos.

Según voceros de CISPES, desde la crisis de 2014 de menores de edad no acompañados, el gobierno estadounidense ha intensificado sus esfuerzos de expandir su frontera sur hacia México y Centroamérica, muchas veces usando políticas coercitivas.

Los manifestantes denunciaron el sometimiento del gobierno salvadoreño a la política exterior de Estados Unidos. Foto: Ramon Jiménez.

“Denunciamos la cooperación y los acuerdos que recientemente se han firmado entre el gobierno salvadoreño y estadounidense, que representan simplemente la última violación de los derechos humanos a migrar y solicitar asilo”, dijo Yesenia Portillo, vocera de CISPES.

“También denunciamos estas medidas violentas e inmorales impuestas por Estados Unidos, con las que los gobiernos de México, Guatemala, Honduras y El Salvador cada vez cumplen más lealmente, haciéndose cómplices de Estados Unidos. Nada Bueno puede venir de modelar los sistemas abusivos de detención y contención de migrantes que existe en este país, donde abundan los crímenes de lesa humanidad”, agregó.

Afuera de la Embajada, también habían representantes de diferentes medios de prensa, a la espera de que la canciller Hill Tinoco pudiera responder no solamente algunas interrogantes sobre la reunión con la comitiva del TPS, sino también la firma del acuerdo migratorio entre El Salvador y Estados Unidos el pasado 20 de septiembre, que los manifestantes consideran es una “entrega” de la soberanía nacional del Estado salvadoreño. Pero la canciller prefirió salir por la parte trasera del edificio para evadir cualquier pregunta.

La comitiva que se reunió este jueves 10 con la canciller Hill Tinoco. De izq. a der. William Martínez, Elsy Flores, José Urías y José Palma. Otros dos (Pablo Alvarado y Esther Portillo) participaron vía Skype desde Los Angeles, California. Foto: Ramón Jiménez.

Lo mismo hizo el presidente Bukele la semana pasada, cuando se reunió con los miembros de la Alianza Nacional TPS en el Hotel Four Seasons de Washington, D.C., quien al finalizar la reunión también salió por la puerta trasera del hotel, dejando a sus compatriotas y a los medios de prensa prácticamente ignorados.

Este jueves, a través de agencias noticiosas se supo que la canciller Hill Tinoco se reunió con el secretario de Estado de Estados Unidos, Michael Pompeo para solicitarle una solución permanente a los salvadoreños con TPS —que suman unos 195 mil— y la importancia de trabajar conjuntamente para detener la migración de indocumentados a territorio estadounidense.

En la protesta de CISPES se encontraban Alexa Rodríguez y Xemiyulu Manibusan Tapepechul, dos mujeres transgénero indígenas de la organización Trans-Latinx DMV. Ellas denunciaron los ataques en contra de solicitantes de asilo, refugiados y migrantes y contaron los casos de tres mujeres trans que perdieron sus vidas mientras esperaban asilo o fueron deportadas.

Los nombres de las tres víctimas son Roxana Hernández Rodríguez, Camila Díaz y Johana Medina León. Hernández Rodríguez, de 33 años, murió en un hospital de Nuevo México, donde no recibió el apoyo médico necesario por una complicación del VIH.

Diaz, de 31 años murió asesinada en El Salvador después de ser deportada de Estados Unidos y llegó en una de las caravanas de 2018. Había escapado amenazas en su país desde hacía 10 años.

También Medina León, de 25 años, fue abusada en un centro de detención de ICE en Nuevo México, donde la maltraban por ser trans.

“Estas mujeres transgénero vinieron a Estados Unidos por apoyo, por la libertad de quienes eran, por el derecho de vivir”, destacó Alexa Rodríguez.

“Estamos aquí pidiendo justicia para todas las migrantes transgénero y pidiendo un alto a la política transfóbica, racista, imperialista que roba nuestros derechos de migración y de buscar asilo”, puntualizó.

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, Managing Editor de MetroLatinoUSA.Com (MLN). Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia (UDC). Email: [email protected]

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