Cuento con fragancia a pueblo

Estampas de San Miguel. La Alcaldía Municipal, la Catedral Basílica y el Teatro Nacional, una copia somera del Teatro de la Ópera de París. Foto: Wikipedia.


Por Franciso Berríos*

SAN MIGUEL 
En un tiempo con edad
EXTRAVIADO 
vivimos como cipotes inquietos
corriendo
jugando
creando
burlándonos del destino
haciéndole muecas al correr de los días
amargos días
de la carencia
de los salarios miserables
la creciente desocupación
el hambre
la desocupación galopante y nosotros niños viviendo despreocupadamente 
eran nuestros padres que se endeudaron con el prestamista usurero…
con los bancos
con el de la tienda
con el del pan
con la carnera
con el del diario
con La Curacao
con la luz
con el mesonero
de los golpes de estado
del silencio cómplice
y…
San Miguel en nuestra juventud miguelense, que era tremendamente guarachera
tremendamente bailadora de cuando nos preocupamos por el vestir bien
el bailar bien
con Toñito Medina y su orquesta con sus vocalistas Ever y Juan así como su requintista Avimael Márquez…
A ESCUCHAR Y BAILAR con Los Supersónicos… con Los Satélites del Twist
con Los Mustangs… Los Intocables… Fiebre Amarilla… Sagitario… Banda Gracias con Luis López… Hielo Ardiente… Grupo San Miguel… La Tribu… Bravo… Peretete… el grupo de Mauricio Nosthas… Los Vikings… Los Rebeldes… y bueno, con todos esos tremendos grupos bailamos; esos y otros no mencionados…
Habíamos unos y unas que, aunque no nos invitaran a una fiesta, siempre fuimos y entramos ya sea por la puerta principal o clandestinamente… En una boda en La Jungla nos fuimos a buscar la entrada prohibida y alguien cobrando nos dejó entrar por un colón jajaja… o sea esos éramos los paracaidistas; es que las ganas de bailar eran grandes…
La Sociedad de Empleados
la Sociedad de Obreros… La Sociedad de Comerciantes… el Centro Juvenil… La Jungla…el Círculo Estudiantil, eran canchas para danzar, y si no había fiesta pues la buscamos hasta afuera de la ciudad, como la buscan los velorieros…
Las misas… las procesiones del padre Oscar Romero… luego al cine matutino en el Teatro Nacional, donde cambiábamos los pasquines, en donde tomamos fresco, donde el gordo de la horchata… y comíamos una torta de yuca y un fresco, y listo a ver películas a veces de vaqueros, que nunca se le terminan las balas y los indios son los malos terroristas…
En el Parque Barrios, en el kiosko la banda ejecuta melodías y las y los miguelenses se pasean tranquilamente, y las muchachas y los muchacos suspirando un domingo en el parque…
Su fabulosa catedral… su alcaldía… sus negocios… su linda gente generosa y solidaria.
A ti te nombré San Miguel, ciudad fantástica
ahí nací
ahí viví
ahí es mi tierra
San Miguel…
Recuerdo a David A. Aguirre.. al chele salva… a cuero de sapo… a tortolita… al gato viudo… a Miguel churute… a tabarán… a Roberto Cruz… al colocho… al pispilión… a Oscar Barahona… a Rembert Cruz Iglesias… a Marco Tulio… a coco liso…. y a la muñeca sucia… a la Yolanda… la Fide… la china… Candy mi hermana con mi mamá, que mejor faltó la orquesta y no mi mamá con Candelaria… Bueno son tantas y tantos personajes migueleños que desfilarán próximamente en mis aventuras…

Francisco Berríos es poeta, director de teatro y actor.

* Francisco Berríos es un migueleño residente en Canadá.

About Ramón Jiménez

Ramón Jiménez, Managing Editor de MetroLatinoUSA.Com (MLN). Graduado de la Escuela de Periodismo de la Universidad del Distrito de Columbia (UDC). Email: ramonjimenez169@gmail.com

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