
Por Ramón Jiménez
Aunque distó mucho en parecerse al verdadero Carnaval de San Miguel, los migueleños residentes en la región metropolitana de Washington y salvadoreños de otras ciudades de ese país centroamericano pueden sentirse orgullosos de celebrar el primer carnaval de ese tipo, que tuvo lugar este viernes en una conocida discoteca de Hyattsville, Maryland.
Cientos de personas pudieron asistir gratuitamente a disfrutar durante unas ocho horas de una variedad de grupos y solistas que complacieron a todos los gustos musicales, incluyendo los alegres y contagiosos ritmos de la Chanchona de Efraín Lobos, de Leesburg, Virginia; y otros como la agrupación Amaretto, que llegó desde San Salvador así como Arquímedes Reyes quien viajó desde México, aunque nació en San Alejo, La Unión.
“Me siento orgulloso de participar en este primer carnaval que ha sido organizado por ustedes mismos y espero que los próximos sean mejores”, dijo Miguel Pereira, alcalde municipal de la ciudad de San Miguel.
Esa ciudad es un importante centro comercial de la zona oriental salvadoreña, donde residen unos 250 mil habitantes, que el próximo sábado 28 de noviembre disfrutarán de la fiesta más grande de Centro América: el Carnaval de San Miguel en su versión número 57.
Esa fiesta multitudinaria se celebra desde 1958, cuando el entonces gobernador departamental Miguel Félix Charlaix quiso que bailaran juntos sin discriminar «a pobres y ricos, cheles ni prietos (blancos y negros), altos ni bajos», como dice el xuc «Carnaval en San Miguel» de Paquito Palaviccini, músico y compositor, ya fallecido.
Desde 1963 que esa canción se escuchó por primera vez, no ha dejado de sonar y es como un «Himno Nacional» de los migueleños, y por qué no decirlo de todos los salvadorennos.
El Carnaval de San Miguel atrae todos los años a cientos de miles de visitantes, incluyendo a muchos de Estados Unidos, Centro América y de otros países que toda la noche bailan al ritmo de más de 50 grupos musicales y la alegría de decenas de coloridas carrozas y comparsas.
Aunque la idea de celebrar el primer carnival fue idea de Pereira, existe un comité organizador en la región de la capital estadounidense que se encargó de toda la logística, hasta culminar con la celebración del primer carnival con el apoyo de diferentes empresas auspiciadoras.








