En la ciudad de Nueva York, se viralizaron videos que muestran a un grupo de policías en una estación de metro de Harlem deteniendo por la fuerza a un niño por vender dulces en la estación, por presuntamente estar infringiendo las normas de distanciamiento social.
Los videos también muestran a los oficiales de policía tirando al niño del suéter y sujetándolo del pecho mientras él llora y lucha por alejarse de los agentes.
Según los informes, la madre del niño estaba presente durante el incidente. Mientras tanto, en la ciudad de Filadelfia fueron filmados policías sacando violentamente a un hombre del interior de un autobús porque el hombre no llevaba una mascarilla facial.
Aumentan las muertes de reclusos en EE.UU. a medida que el coronavirus se propaga rápidamente en las cárceles

En el estado de Ohio, el jefe de un sindicato de guardias penitenciarios afirmó que un quinto recluso murió tras contraer COVID-19 en la Institución Correccional Federal de Elkton, donde 36 reclusos y 26 miembros del personal han dado positivo por coronavirus.
En otros estados, como Virginia, Maryland, Carolina del Sur, Ohio e Indiana, se han reportado las primeras muertes por COVID-19 de personas en las cárceles estatales.
Un recluso del Centro de Detención Central del Distrito de Columbia murió el lunes por la enfermedad, y en la cárcel de Rikers Island, en Nueva York, murió un segundo recluso por COVID-19.
En el estado de Michigan, donde al menos diez personas encarceladas han muerto, los reclusos han presentado una demanda federal alegando que se les ha otorgado una “sentencia de muerte”.
Ohio retrasa las ejecuciones en medio de la escasez de drogas para la pena de muerte

El gobernador del estado de Ohio, Mike DeWine, ha pospuesto tres ejecuciones próximas, diciendo que el estado ha luchado durante años para obtener una nueva combinación de drogas inyectables letales.
Esta es la octava vez que DeWine retrasa una ejecución desde que asumió el cargo en 2019. El año pasado, un juez federal dictaminó que las drogas inyectables letales que se han usado en Ohio son inconstitucionales y producen una sensación de ahogamiento dolorosa, similar al submarino. Ese fallo fue revocado más tarde por un tribunal de apelaciones.
