El Departamento de Trabajo afirmó el jueves que más de 6,6 millones de estadounidenses presentaron solicitudes de prestaciones por desempleo durante la semana pasada, mientras que se estima que el ritmo y la escala de la pérdida de empleos en Estados Unidos rivalizarán con las registradas durante la Gran Depresión.
Oficialmente, 17 millones de estadounidenses —el 10% de la fuerza laboral del país— han presentado solicitudes de prestaciones por desempleo en solo tres semanas, aunque esa estadística no contabiliza a los trabajadores inmigrantes ni a millones de personas más que han intentado sin éxito presentar solicitudes al tiempo que los departamentos de Trabajo estatales naufragan en un mar de trabajo administrativo.
En todo Estados Unidos, los bancos de alimentos reportan una demanda récord, aun cuando las donaciones han disminuido precipitadamente. Una despensa temporal establecida en el vecindario Van Nuys, en la ciudad de Los Ángeles, atendió el jueves a una larga fila de vehículos que se extendía por más de 1,5 kilómetros.
En el Capitolio estadounidense, los senadores no llegaron a un acuerdo el jueves sobre una nueva serie de medidas de estímulo económico para contrarrestar la crisis del coronavirus. Los demócratas se opusieron a un intento republicano de aumentar en un cuarto de billón de dólares los fondos destinados a un programa de préstamos para pequeñas empresas. En su lugar, exigen un proyecto de ley de estímulo económico más amplio, que incluya ayuda federal para hospitales y una mayor asistencia a Gobiernos estatales y locales.
El presidente Trump presiona para reanudar la actividad económica de Estados Unidos

El presidente Donald Trump continuó ignorando el jueves las peticiones urgentes hechas por funcionarios de salud pública, al exhortar una vez más a Estados Unidos a reanudar gran parte de su actividad económica a principios de mayo. Trump admitió que las pruebas de diagnóstico de coronavirus no estarían ampliamente disponibles para entonces, pero insistió en que su plan no expondría al país a una segunda ola de infecciones y muertes por COVID-19. Trump fue cuestionado por el corresponsal de la cadena de televisión CNN Jim Acosta.
Jim Acosta: ¿Cómo puede el Gobierno discutir la posibilidad de reanudar la actividad económica del país cuando el Gobierno no tiene un sistema adecuado de pruebas médicas a nivel nacional para este virus? ¿No necesita la implementación de un sistema nacional…?
El presidente Donald Trump: “No”.
Jim Acosta: ¿…de pruebas médicas para el virus antes de reanudar la actividad económica?”
El presidente Donald Trump: “No, tenemos un gran sistema de pruebas de diagnóstico. Tenemos el mejor, en este momento, el mejor sistema de prueba del mundo”.
Más de un millón de personas en Estados Unidos se han sometido a la prueba de diagnóstico del coronavirus, solo una fracción del 1% de la población.
Después de que Radio Pública Nacional informara el viernes que el Gobierno de Trump se preparaba para poner fin al apoyo federal destinado a los centros de prueba de diagnóstico de coronavirus en Estados Unidos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos cambió de idea y anunció que continuará financiando 41 centros comunitarios de pruebas de diagnóstico en todo el país.
