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La secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Lori Chavez-DeRemer, presentó el lunes su renuncia, en medio de una serie de acusaciones de abuso de poder en el cargo.
Dichas acusaciones incluyen: realizar viajes personales, llevar a miembros de su personal a un club de striptease, beber en oficinas gubernamentales durante las horas de trabajo y tener un amorío con su guardaespaldas.
Esto se produce después de que el Departamento de Trabajo le prohibiera al esposo de Chavez-DeRemer, Shawn DeRemer, el ingreso a su sede en Washington D.C. debido a que al menos dos miembros del personal femenino de dicha agencia federal denunciaron que las había agredido sexualmente.
Lori Chavez-DeRemer es la tercera integrante del gabinete de Trump que se ve obligada a dejar su cargo en las últimas siete semanas, después de la partida de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y de la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi.
