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En Estados Unidos, los organismos de control de la ética gubernamental están dando la voz de alarma, después de que el Pentágono otorgara un contrato de 9.700 millones de dólares a la empresa estadounidense de tecnología Dell.
El contrato fue adjudicado a pesar de que una serie de declaraciones financieras revelara que el presidente Trump compró acciones de Dell por un valor de hasta cinco millones de dólares antes de que se cerrara el acuerdo. Trump ha instado repetidas veces a la gente a comprar computadoras Dell en eventos públicos.
En respuesta, Robert Weissman, de la organización Public Citizen, dijo: “Con este presidente, es imposible saber dónde termina la obtención de ganancias personales y dónde comienza la formulación de políticas”.
