Brugada eliminada

El guardameta Guillermo «Memo» Ochoa llora la eliminación de México tras la victoria 3-2 de Inglaterra. Foto: Sportskeeda/FB

Por Teresa Gurza

Bastante antes que la selección nacional fue eliminada por incapaz, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México Clara Brugada.

Y no por penaltis sino por autogoles de ineptitud.

Feliz de que no era de ella, gastó el dinero ajeno como enajenada y dejó espantosa y pintarrajeada la capital del país.

Realizó obras que nadie quería y dejó otras inconclusas.

Y causó conflictos de todo tipo hasta con la FIFA, cuando pretendió cambiar la hora del Inglaterra-México para que a menos horas de día hubiera menos borracheras de los festejantes y no se advirtieran tanto, en el estadio y avenidas cercanas las inundaciones resultantes de no haber tapado baches y destapado coladeras.

Recorrer seis horas el juego perjudicaba a ambas selecciones y el vasco entrenador de la azteca, Javier Aguirre, declaró enojadísimo que se hizo sin consultarle y fue “una patada al estómago”.

La alcaldesa de Ciudad de México, Clara Brugada. Foto Google/FB.

Y tampoco les gustó a fans y comerciantes ingleses, porque el primer ministro británico Keith Starmer, había autorizado a pubs y restaurantes permanecer abiertos hasta las 5 de la mañana para que pudieran verlo por televisión.

Ni a las televisoras locales y extranjeras que compraron los derechos de trasmisión en elevadísimas sumas.

Pero Brugada dejó correr el rumor como si fuera cierto y quienes queríamos ver el partido debimos cambiar planes y alterar preparativos, hasta que la FIFA tuvo que entrar a ratificar el ya, establecido.

Días antes cuando la selección de México le ganó a Ecuador, se juntaron en el Ángel de la Independencia y el centro de la ciudad de México casi millón y medio de personas.

Y quienes se reunieron al pie de la columna del Ángel, concurrieron con niños, bebés y mascotas sin pensar que la ineptitud y falta de previsión de su gobernadora, había preparado una trampa que ocasionaría muertos y heridos.

Siempre me han dado terror las multitudes y no entiendo a quienes concurren sin prever las reacciones que pueda haber ante un peligro.

Y eso precisamente sucedió cuando la muchedumbre asustada por las explosiones causadas por fuegos artificiales, que un irresponsable tronó y fueron tomadas por tiros seguramente debido al miedo con el que todos vivimos por las diarias balaceras, inició una corredera que salía de los alrededores del Ángel y pisaba a los que caían.

De acuerdo con los datos oficiales murieron asfixiados en calles cercanas al Paseo de la Reforma, un hombre de 44 años y dos mujeres de 19 y 48 años y un hombre de aproximadamente 30 años, murió en un hospital tras sufrir una crisis convulsiva y un paro cardiorrespiratorio.

Hubo además necesidad de atender medicamente a mil 615 personas por contusiones, fracturas, heridas, esguinces, intoxicaciones alcohólicas y crisis de ansiedad y 28 ellas debieron ser trasladadas a hospitales.

Y la Cruz Roja reportó mil atenciones prehospitalarias y cuatro traslados a diferentes centros de salud.

Una falsa alarma causó 4 muertos y más de 1,600 lesionados durante las celebraciones por el triunfo de México sobre Ecuador cerca al Paseo la Reforma. Foto Google/FB.

Lo sucedido es una prueba más de la intranquilidad que hay en la población y que no mengua con las cotidianas repeticiones de Brugada y la presidenta Claudia Sheinbaum, de que en México hay completa tranquilidad.

Y que se den de santos que no hubo más fallecidos y heridos en medio de esas manteadas y ese jolgorio desmedido de borrachos enfiestados, que solo muestra lo mal que estamos.

De todo eso es, sobre todo, responsable Brugada que en su afán de notoriedad y autopromoción no previó la estampida de decenas de miles de fanáticos reunidos en el Ángel que desde su columna los miraba con terror por los destrozos cometidos y las toneladas de basura tirada al compás de las borracheras.

Pero tanto ella como Sheinbaum, debieron respirar tranquilas cuando el triunfo de Inglaterra contra México, entumió el entusiasmo de una celebración más tumultuosa y regada que las anteriores; a ellas, la derrota las favoreció.

Y mientras la atención estuvo puesta en el Mundial, en México continuaron los horrores.

El ex gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya y sus narco secuaces siguen siendo protegidos por Sheinbaum que se niega a entregarlos a EU, aduciendo que no hay pruebas que los liguen con el crimen organizado, pero más bien por miedo a que sus declaraciones involucren al expresidente López Obrador y a su familia. 

Se reportaron otras 514 personas desaparecidas, que se suman a las 300 y tantas mil.

Y la alcaldesa morenista de Acapulco, Abelina López, acusada de malos manejos de 898 millones de pesos, fue disculpada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en un fallo que advierte, que no es ni culpable ni inocente.

Así estamos.

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