Foto cortesía NBC Washington
La policía dice que los rasguños que él presentaba cuentan una historia diferente. Lindsey Barnett fue hallada muerta en su casa de Lakewood y su esposo, Patrick Theodore Barnett, fue detenido horas más tarde.
Un hombre de Colorado acusado de matar a su esposa alegó que ella sufría depresión posparto y se había cortado la garganta; una explicación que la policía refutó rápidamente antes de arrestarlo, según informaron las autoridades el miércoles.
Patrick Barnett, de 40 años y residente de Lakewood, fue acusado de asesinato en primer grado, manipulación de un cadáver y manipulación de pruebas físicas, anunció la Fiscalía del Primer Distrito Judicial.
Lindsey Barnett, de 37 años, fue encontrada con la garganta cortada en la ducha de la vivienda que compartía con su esposo en Lakewood el 13 de agosto, según la declaración jurada de arresto redactada por la detective Victoria Wagner.
Patrick Barnett llamó al servicio de emergencias 911 a las 6:01 a. m. de ese día e «indicó que su esposa» se había «cortado a sí misma y la garganta», señalaba el documento.
Sin embargo, los investigadores dudaron de inmediato de su versión. Los especialistas en la escena del crimen hallaron «una gran cantidad de sangre en el lado derecho de las sábanas y la almohada», así como «coágulos de sangre por todas partes, predominantemente en el lado derecho de la cama», según la declaración jurada.
«Había un rastro de sangre que iba desde el lado derecho de la cama hasta el baño», pero los investigadores «me indicaron que no había una cantidad significativa de sangre en el baño», escribió Wagner.
La policía también descubrió que Patrick Barnett tenía un «corte nuevo o reciente en el pulgar derecho», además de «rasguños recientes en la parte superior del brazo derecho, cerca de la axila, que se extendían hacia parte del pecho», indicaba el documento.
También presentaba «rasguños en la parte inferior derecha del abdomen y una marca de rasguño nueva o reciente justo debajo de la clavícula», señalaba el informe.

«Los rasguños mencionados anteriormente coinciden con marcas de uñas y son compatibles con heridas defensivas», concluyó la policía.
En su entrevista inicial con la policía, Barnett admitió que él y la víctima atravesaban dificultades en su matrimonio. Según habría declarado el esposo a la policía, Lindsey Barnett sufría depresión posparto. La madre de la víctima, Donna Ott, dijo a la policía que su hija, quien era maestra, había padecido depresión, pero «nunca expresó pensamientos suicidas ni tuvo intentos de suicidio», según la declaración jurada. Ott declaró: «Lindsey amaba a sus hijos y estaba haciendo planes para el año escolar».
La pareja tenía dos hijos —uno de 3 años y un bebé— que resultaron ilesos, informó la policía.
Patrick Barnett insistió ante los investigadores en que él y su esposa estaban trabajando para salvar su matrimonio. «Se le preguntó sobre una posible infidelidad, ya fuera por parte de él o de Lindsey, y afirmó que no existía tal infidelidad», señalaba el documento.
Horas después de que se hallara el cuerpo de Lindsey Barnett, la policía recibió una llamada de una mujer que decía ser la novia de Patrick y solicitaba una verificación de bienestar, según informaron las autoridades. Ella comunicó a la policía que no había tenido noticias de él desde las 11 de la noche anterior, algo inusual dado que ambos intercambiaban mensajes de texto constantemente, de acuerdo con la declaración jurada.
Cuando la policía detuvo a Patrick Barnett a las 7:10 p. m. de ese día y lo confrontó sobre la novia, él confirmó que estaba viendo a otra mujer, según alegan las autoridades. Ambos se habían conocido por internet tres meses antes y conectaron gracias a su interés común en la comunidad del *Ultimate frisbee*, indicó la policía.
«Admitió que mantenía una relación» fuera del matrimonio, pero sostuvo que «Lindsey lo sabía y estaba de acuerdo», según la declaración jurada.
A Patrick Barnett se le asignó un defensor público, informaron los fiscales; no fue posible contactar de inmediato a un representante de dicha oficina para obtener comentarios el jueves. Está previsto que Barnett comparezca ante un juez del condado de Jefferson este viernes.
Lindsey Barnett impartía clases de arte en las escuelas primarias Hutchinson y Westgate, centros pertenecientes al distrito escolar público de Jeffco, en las afueras de Denver.
«Fue un placer contar con Lindsey en nuestra escuela. Aportaba una profunda pasión por la enseñanza del arte, un alma bondadosa y una dedicación extraordinaria hacia nuestros alumnos», declaró DeAnn Hoffman, directora de la escuela Hutchinson.
«Más allá de su labor en el aula, siempre anteponía a los niños, ayudando a organizar proyectos especiales y volcando todo su corazón en la exposición de arte del distrito para ambas comunidades escolares. Esta pérdida ha conmocionado a toda nuestra comunidad; expresamos nuestras más sinceras condolencias y acompañamos con nuestros pensamientos y afecto a la familia de Lindsey en estos momentos tan difíciles».
Reportaje escrito por David K. Li.
