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Redacción ML Noticias
El candidato de la extrema derecha José Antonio Kast es el presidente electo de Chile, después de recibir una amplia mayoría (58,17%) frente a la candidata del partido Comunista Jeannette Jara, quien recibió el 41,83 por ciento de los votos en la segunda ronda presidencial, celebrada este domingo 14 de diciembre, a pesar de que ella fue la ganadora en la primera ronda el mes pasado.

Para lograr el 58 por ciento del total de votos escrutados, Kast —un miembro del partido nazi y admirador del dictador Augusto Pinochet y de Donald Trump—, no solamente tuvo que recibir el apoyo de otros partidos de derecha sino que también en su campaña prometió expulsar a decenas de miles de inmigrantes indocumentados que provienen de los diferentes países latinoamericanos, particularmente venezolanos, peruanos y bolivianos, entre otros.
En los últimos diez años, el número de inmigrantes se ha duplicado, impulsado por unos 700.000 venezolanos obligados a abandonar su país en medio de su colapso económico.
Es la tercera vez que Kast buscaba ser elegido presidente de la república. La última vez fue en en 2021 cuando fue derrotado en segunda vuelta por el actual presidente Gabriel Boric, quien esta misma tarde llamó al presidente electo para felicitarlo. Lo mismo hizo la candidata Jeanette Jara al comprobar la amplia ventaja de su contrincante.
En una llamada televisada Boric además de felicitar al presidente electo por su clara victoria, lo invitó a una reunión este lunes por la mañana en el palacio presidencial de La Moneda en Santiago, la capital, para iniciar la transición. Está programado que Kast asumirá la presidencia el próximo 11 de marzo.
El presidente ultraconservador de Argentina, Javier Milei, felicitó a su “amigo” Kast con una publicación en las redes sociales: “Un paso más para nuestra región en defensa de la vida, la libertad y la propiedad privada. Estoy seguro de que trabajaremos juntos para que las Américas abracen las ideas de libertad y podamos liberarnos del yugo opresor del socialismo del siglo XXI”.

Aunque muchos analistas ven el resultado como parte de una ola de derecha más amplia que recorre Sudamérica —con victorias este año en Ecuador, Bolivia, Honduras y las elecciones de medio término en Argentina— muchos analistas chilenos también consideran la victoria de Kast como una continuación de la alternancia de poder entre izquierda y derecha desde que el país regresó a la democracia tras la dictadura militar que duró de 1973 a 1990.
A pesar de que Kast obtuvo una victoria abrumadora, no contará con mayoría absoluta tanto en el Congreso como en la Cámara de Diputados ni en el Senado, aunque sume todos los partidos de derecha.
Kast se ha comprometido a recortar el gasto público en 6.000 millones de dólares en 18 meses, pero no ha explicado cómo pretende hacerlo. “Hay muchas cosas sobre cómo será un gobierno de Kast que desconocemos porque no ha dicho cómo las llevará a cabo”, dijo la politóloga Rossana Castiglioni.
