Dígalo usted mismo

Por El Lector Americano 

Túnez, 20 de mayo, 2022.- Ergo. Me gusta la vida en soledad, pero bien acompañado. No me gusta la muerte lastimosa; esa que cuando mueres mucha gente va al velatorio por inercia, y ni siquiera tú les conocías. Me gusta lo que se mantiene inmóvil, sobretodo cuando me miro al espejo. Me gustan los trenes, los carros cómodos en la carretera, la sensación de que me espera una cerveza bien fría al final del viaje. No me gustan los autos sucios, y gente que no conversa nada cuando, o vas o las llevas a ninguna parte. Me gustan los viajes largos: Maputo- Johannesburgo- Lisboa-San Pablo-Santiago. O Túnez- Estambul- París- Ciudad de México= llegando adonde los amigos de siempre.
Me gusta caminar, en las calles o en el campo, de la mano del amor de primavera. Me gustan los otoños húmedos y dulces, las hojas amarillas relucientes de lluvia, sobre las espesas y esponjosas alfombras de los caminos. Me gusta la sensación de eternidad, las casas de provincia, las fotos viejas y muebles rococó, con sillones forrados de terciopelo rojo sangre. ***
Las cosas. No me gustan los celulares, aún cuando hoy son increíblemente necesarios. Pero menos me gusta esa gente que llega a tu casa, toca el timbre, y siguen hablando con otra persona frente a ti. No me gustan las letras grandes de molde que están en todas partes del mundo anunciando que estás allí.
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Todos juntos. Me gustan las multitudes alegres. Con mucha política en el cuerpo: como las marchas del 24 de marzo en Buenos Aires: o miles y miles de chilenos en la Plaza Dignidad: o al cientos y miles de mexicanos en el Zócalo para las fiestas patrias.Me gustan los días en que me siento más inteligente, más agudo, y no me enojo con la gente sin swing. Me gusta aprender del hombre (o mujer o niño) del mal llamado pueblo de pie. Me gusta contar de donde provengo, mi patria perdida pero no olvidada: y hablar de Neruda, la Mistral, Violeta, y Allende, como el gran chileno que fue. No me gusta dar explicaciones después de una buena fiesta o una comelona. Me gusta el vino tinto y hablar riéndome. Me gusta la cerveza con toque belga. El ron con coca, el amarula, el pisco sour, y todos los vodkas con jugo de naranja y jugo rojo.
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Otras voces. Me gusta el idioma español, y lo defiendo punteando como loco, casi todo el tiempo.Me gusta la vida de los poetas vividores y pícaros. Me gusta la literatura que me conmueve y me hace ver la vida diferente mañana. Me gusta despertar pensando en Cortázar y la maga. Me gusta la voz de Julio Cortázar, Osvaldo Soriano y Roberto Bolaño.
Siempre me digo que narrar se aprende escribiendo. Y evitando caer en lugares comunes. Pero no sé si es cierto. O es cierto, pero importa poco. Lo que vale es encontrar una maldita frase honesta que te quiebre un tiempo, como diría Hemingway. Me gusta lo lindo de Juliette Binoche, Monica Bellucci, y Sophia Loren, pero por sobre todas ellas, está Sonia de mis días de ayer y mañana.
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Hazte cargo. Me gusta decir lo que pienso, sobre todo si no se dice. Me gustan los militantes, cualquiera sea su tendencia de centro a izquierda. No me gustan los fascistas de ningún sector, incluyendo a los comisarios políticos del PC. Me gusta conocer las reglas y las buenas formas, lo establecido. Pero no me gusta respetarlas, y sobretodo me encanta engañar a los funcionarios públicos y a la policía.
No me gusta pensar en lo que no me gusta. Y perder el tiempo en personas que no te quieren nada. Cuesta olvidar, porque tú tuviste predisposición a querer y ser querido, pero todo se desbarata por tu espontánea forma de ser. ***
El lugar. Me gustan las calles de Nueva York, y los grandes y amplios paisajes del sur chileno y argentino. El paisaje territorial y humano del Cuzco y Machu Pichu.
Me gusta la libertad de vivir en varios países. No me gusta el derroche de comida ni menos tirarla. No me gustan las conversaciones como ensaladas, y al final darte cuenta de no saber de qué estábamos hablando.***
Los otros. Me gusta comprender. Escuchar el drama del otro: que lo que les pasó me pudo pasar a mí. Me gusta analizar las cosas muchos días. Me gusta conocer las teorías, literarias o científicas, para luego, o refutar o creerlas a cómo dé lugar.No creo en la meritocracia. No soy de los que creen que si te esfuerzas te va ir bien. He conocido mucha gente que se esfuerza, estudia y trabaja, y no le va bien. Por eso no me gustan los exitosos de la vida.
***.
Lo que trasciende. Desconfío de los religiosos de cualquier credo. Desconfío de un cura hablándome del matrimonio y sus obligaciones. Diría que me hace cagarme de la risa, y después salgo corriendo.
Me imagino que el dios de cada uno debe tener ligeros matices. Amo a mis padres todos los días de mi vida, desde antes y desde que no están. Me río con ellos, me peleo con ellos, y hablo con ellos. Daría no sé qué, ¿este celular por ejemplo? para estar un ratito allí donde estén.
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Salute. Me gusta abrir de la botella de vino que traen los amigos cuando cenamos en casa. Me gusta hacerles saber que, como chileno casto e impuro, tengo una fijación casi majadera con el vino. Y si es tinto, ni se diga.

 

 

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