Familiares de las víctimas se lamentaron por el sangriento hecho. Foto: captura de pantalla.
Redacción ML Noticias
El tiroteo se reportó en la Iglesia Católica de la Anunciación, según confirmó el gobernador de Minnesota, Tim Waltz.
Resultaron dos niños muertos y 17 heridos, reportó el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara.
«Durante la misa, un hombre armado se acercó por el exterior, por un lateral del edificio, y comenzó a disparar un rifle a través de las ventanas de la iglesia hacia los niños que estaban sentados en las bancas durante la misa», declaró O’Hara.
Agregó O’Hara que los niños fallecidos tenían 8 y 10 años, mientras que dos menores se encuentran en estado crítico, y que 14 de los heridos son niños.
El sospechoso del tiroteo murió al dispararse a sí mismo, según datos de las autoridades.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, se mostró emocionado al inaugurar una conferencia de prensa hoy.
«Hay niños muertos. Hay familias con un hijo fallecido. La gravedad y la tragedia de esta situación son indescriptibles», declaró Frey. «Esto no se trata de pensamientos ni oraciones; estos niños estaban rezando», dijo.
«Era la primera semana de clases; estaban en una iglesia. Eran niños que deberían estar aprendiendo con otros niños, deberían poder ir a la escuela o a la iglesia sin riesgo de violencia», agregó.
Children’s Minnesota, un hospital pediátrico de traumatología, informó en un comunicado que seis niños fueron ingresados para recibir atención.
“Children’s Minnesota está al tanto del reciente y trágico tiroteo en Minneapolis», declaró el hospital en un comunicado. Nuestros equipos están capacitados para responder en tiempos de crisis y completamente preparados para atender a los niños afectados. Actualmente, seis niños se encuentran ingresados en nuestro hospital. No compartiremos más detalles para respetar la privacidad de nuestros pacientes y familias”.

Hennepin Healthcare, que cuenta con el departamento de urgencias más grande de Minnesota, indicó que también estaba atendiendo a pacientes del tiroteo. El sistema de salud no especificó cuántas víctimas estaban atendiendo.
En respuesta al tiroteo, el arzobispo William E. Lori, vicepresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, emitió una declaración.
«Como Iglesia, seguimos con profunda tristeza la trágica noticia de la Escuela de la Anunciación en Minneapolis. Siempre que una parte del Cuerpo de Cristo es herida, sentimos el dolor como si fuera el de nuestros propios hijos. Pidamos al Señor la protección y sanación de toda la familia de la Anunciación», pidió el arzobispo Lori.
