El limbo del TPS para los salvadoreños en EE. UU.: ¿Por qué el silencio de Trump y de Bukele?   

Por Dr. José Francisco Acosta Arévalo*

SUCHITOTO, El Salvador, 20 de septiembre de 2026.- El pasado 9 de septiembre se debió renovar o cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) por parte de la administración Trump.  

Este programa beneficia a casi 170,000 salvadoreños que se acogieron al TPS hace un cuarto de siglo en Estados Unidos, tras los devastadores terremotos de 2001.  

La administración Trump no renovó ni canceló formalmente el TPS, lo que por ley prolonga la protección de manera automática por seis meses más. Esto genera un profundo limbo e incertidumbre migratoria para la comunidad de «TPSianos» salvadoreños.   

Donald Trump. Foto: MV/FB.

Habiendo actuado como gestor ante la Casa Blanca en Washington para la aprobación inicial del TPS —entonces ante la administración Clinton, justo tres días antes de que el presidente Bill Clinton concluyera su mandato—, sigo muy de cerca, casi un cuarto de siglo después, los desarrollos migratorios de nuestros compatriotas.

¿Por qué calla Trump? Porque en noviembre próximo se celebran las elecciones intermedias (midterms) en EE. UU. para renovar el Congreso, donde se perfila que los demócratas podrían retomar el control legislativo.  

Como líder del movimiento antiinmigrante, Trump necesita mantenerse consistente ante sus bases republicanas y sectores de extrema derecha. En este segundo mandato de Trump, diversos países beneficiarios del programa han sufrido cancelaciones. En el caso de Haití, por ejemplo, en junio de 2025 se canceló la protección a unos 300,000 haitianos, dándoles la opción de autodeportarse o permanecer bajo un severo monitoreo electrónico.  

¿Por qué calla Bukele?. También por un tema de consistencia.

Cabildear ante la Casa Blanca para exigir la renovación del TPS implicaría, para la administración Bukele, admitir que en El Salvador persisten las condiciones socioeconómicas adversas que originaron la medida hace 25 años.

Nayib Bukele. Foto Google/FB.

Por otro lado, el relato oficial internacional que promueven sus voceros es que el «sueño salvadoreño» ya es una realidad y que las condiciones están dadas para el retorno de la diáspora.

Sin embargo, en la práctica, quienes se autodeportan o regresan se enfrentan a un país sin suficientes oportunidades laborales, un costo de la vivienda desorbitado y una canasta básica cada vez más inalcanzable, lo que empuja a muchos a emigrar nuevamente.

En conclusión, los TPSianos salvadoreños en EE. UU. se encuentran atrapados en una tormenta perfecta: un limbo migratorio alimentado por dos administraciones, la de Washington y la de San Salvador, que prefieren guardar silencio por conveniencia política. 

*El autor es sociólogo y fue gestor del TPS originario ante la Casa Blanca en 2001.

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