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Fiscales federales de Estados Unidos solicitaron formalmente la comparecencia de cinco funcionarios demócratas del estado de Minesota: el gobernador Tim Walz; el alcalde de la ciudad de Mineápolis, Jacob Frey; la alcaldesa de la ciudad de Saint Paul, Kaohly Her; el fiscal general de Minesota, Keith Ellison; y la fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty.
El Departamento de Justicia está investigando si los funcionarios demócratas impidieron que el Servicio de Inmigración detuviera a inmigrantes indocumentados. El alcalde Frey declaró en un comunicado: “Cuando el Gobierno federal utiliza su poder como arma para tratar de intimidar a líderes locales por cumplir con su labor, todos los estadounidenses deberían preocuparse.
No deberíamos tener que vivir en un país donde la gente tenga miedo de que agentes federales sean empleados para maniobras políticas o para reprimir las voces locales con las que están en desacuerdo”. Mientras tanto, el jefe de policía de la ciudad de Brooklyn Park dijo que agentes de policía que estaban fuera de servicio en las “ciudades gemelas” de Mineápolis y Saint Paul han sido interceptados por agentes federales que exigían pruebas de ciudadanía estadounidense.
Mark Bruley: “Una agente de policía en particular me contó que fue interceptada al transitar por la calle y cruzarse con agentes de inmigración. La rodearon y le exigieron su documentación. Como ella es ciudadana estadounidense, obviamente no tenía ninguna documentación consigo. Cuando comenzó a preocuparse por la forma en que le hablaban y la trataban, sacó su teléfono. Al tratar de registrar el incidente, le quitaron el teléfono de las manos”.
Mientras tanto, el FBI abrió una investigación sobre Jonathan Ross, el agente de inmigración que mató a Renee Good, pero luego la cerró rápidamente, y el Servicio de Inmigración se niega a decir si el agente ha sido suspendido.
