La investigación del FBI sobre el tiroteo letal en Orlando, donde 49 personas resultaron muertas en un club LGTB, ha tomado un giro inesperado al hallarse pruebas que demuestran que el hombre armado era un cliente habitual del lugar. El lunes de mañana el director del FBI, James Comey, dijo que el agresor, Omar Mateen, probablemente se radicalizó por el internet, pero no han surgido pruebas de que recibiera ayuda externa para cometer el ataque.
Comey dijo que el FBI entrevistó a Mateen por primera vez en 2013, después de que sus compañeros de trabajo declararan que hacía observaciones “incendiarias y contradictorias” sobre terrorismo.
James Comey dijo: “Lo entrevistamos en dos ocasiones y admitió haber hecho las declaraciones que sus compañeros de trabajo habían informado, pero explicó que lo hizo por enojo, porque pensaba que ellos lo discriminaban y lo molestaban por ser musulmán. Después de diez meses de investigación, cerramos la investigación preliminar”.
Durante una llamada telefónica a la policía realizada el domingo de mañana, Mateen expresó su apoyo al autoproclamado Estado Islámico (ISIS), pero Comey dijo que en otras ocasiones también había expresado solidaridad hacia los grupos que luchan contra ISIS, como Hezbollah y el frente Al Nusra.
Los testigos que quedaron atrapados en el baño del club con Mateen durante el ataque dijeron que también habló sobre la necesidad de detener el bombardeo de Estados Unidos en Siria. El FBI comenzó a investigar múltiples declaraciones de que Mateen podría haber sido gay y frecuentaba el club Pulse.
Las declaraciones provienen de numerosas personas, entre ellas su exesposa, un excompañero de la secundaria y varios clientes del club. Mientras tanto, se han celebrado vigilias de solidaridad en todo el país y el mundo por las 49 víctimas del ataque, la mayoría personas jóvenes y latinas. Visite democracynow.org/es para ver nuestra cobertura de la masacre.
Fuente: Democracy Now!

