Foto cortesía Democracy Now!
Los líderes mundiales se reúnen en la ciudad de Nueva York con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con la crisis climática y la escalada de los conflictos bélicos en Europa, África y Medio Oriente como temas principales de la agenda.
El presidente Trump fue el centro de atención este martes con su discurso ante la Asamblea General, en el cual defendió su decisión de atacar a Irán. El discurso de Trump se produce un día después de que una misión de investigación sobre Irán encargada por la ONU presentara un informe al Consejo de Derechos Humanos en el que se concluía que Estados Unidos era probablemente responsable de crímenes de guerra en dos ataques perpetrados el 28 de febrero de 2026.
Un ataque contra un centro deportivo en la ciudad iraní de Lamerd mató a 22 civiles, mientras que un segundo ataque tuvo como objetivo una escuela en Minab. Estas fueron las palabras expresadas por Sara Hossain, presidenta de la misión de investigación.
Sara Hossain: “Este edificio, una escuela primaria fácilmente identificable, fue alcanzado por dos misiles de crucero, lo que, según hemos constatado, provocó la muerte de 157 personas, entre ellas 123 niños y niñas, según fuentes confiables. Nosotros encontramos motivos razonables para creer que el ataque aéreo llevado a cabo por Estados Unidos constituyó el crimen de guerra de convertir un objetivo civil en el objetivo de un ataque”.
La misión de investigación de la ONU también consideró al Gobierno iraní responsable de graves violaciones contra los derechos humanos que constituyen crímenes de lesa humanidad, incluidos el asesinato, el encarcelamiento y la tortura de civiles durante las manifestaciones que estallaron en todo Irán en diciembre de 2025.
La ONU advierte que los combates en Yemen podrían elevar el número de desplazados a 230.000

En Yemen, la Agencia de la ONU para los Refugiados advierte que el número de personas desplazadas podría elevarse a 230.000 si continúan los combates entre las fuerzas gubernamentales yemeníes respaldadas por Arabia Saudí y las milicias hutíes respaldadas por Irán.
El lunes, las fuerzas armadas de Yemen afirmaron haber atacado a soldados hutíes y vías de abastecimiento cerca del estrecho de Bab al-Mandab. Esta afirmación se produjo al tiempo que unas imágenes de video mostraban una gran explosión en un mercado de la provincia de Lahj, en el sur de Yemen; una segunda explosión sacudió la misma zona una hora más tarde. Los hutíes afirmaron que las explosiones fueron consecuencia de ataques aéreos saudíes; mientras que el Gobierno yemení culpó a los misiles balísticos hutíes.
Mientras tanto, el periódico The New York Times informa que el presidente Trump le había ordenado al Pentágono que preparara ataques contra objetivos en Yemen tras una llamada telefónica con el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman el jueves pasado, para luego dar marcha atrás en el último momento el domingo, incluso cuando los soldados ya estaban cargando bombas en los aviones de combate.
El periódico informa que la mayor parte del círculo más cercano a Trump se mostró profundamente escéptica o se opuso rotundamente a sumarse a la lucha saudí contra los hutíes.
