
El director de operaciones de Catholic Relief Services (CRS) y vicepresidente de Cáritas Internacionalis, Sean Callahan, recordó con nostalgia el honor que tuvo de colaborar en la India con la obra de la ahora santa Teresa de Calcuta cuando trabajaba en esa organización no gubernamental entre 1994 y 1995.
El 4 de septiembre de 2016, el papa Francisco proclamó santa a Agnes Gonxha Bojaxhiu, conocida como MadreTeresa de Calcuta. La Madre Teresa galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1979,
Callahan conoció a la Madre Teresa cuando era director regional de CRS para la India Oriental en Kalkota (entonces llamada Calcuta). Las Misioneras de la Caridad que dirigía la Madre Teresa tenían como misión atender a las personas enfermas, pobres y moribundas.
“Ella era muy pequeña y hablaba en voz muy baja, así que yo estaba siempre doblado para poder oír lo que decía”, dijo Callahan, quien tiene una foto de la Madre Teresa en su escritorio en la sede de CRS en Baltimore, Maryland. “A menudo tomaba tus manos entre las suyas y te mantenía ahí mientras te hablaba”.
Cuando Callahan llegó a Calcuta había tres millones de personas viviendo en las calles, un millón de las cuales eran niños.
CRS comenzó su trabajo en la India en 1946 para ayudar a la Iglesia local en Bombay a dar alimentos a las personas que se recuperaban de la Segunda Guerra Mundial. Su apoyo a las Misioneras de la Caridad fue por medio de programas de alimentación infantil y ayuda a familias.
La vocación de Madre Teresa en la India, donde predomina el hinduismo en tanto que el cristianismo es apenas el 2 por ciento, generó mucha admiración de parte de quienes valoraban su compromiso con los más pobres.
