En el estado de Colorado, la líder por los derechos de los inmigrantes Sandra López abandonó el martes el santuario en el que permanecía, tras pasar diez meses viviendo en la parroquia de Two Rivers, una iglesia Unitaria Universalista en la ciudad de Carbondale, mientras intenta evitar su deportación a México.
López vive en Colorado desde hace 17 años y tiene tres hijos nacidos en Estados Unidos: Alex, Edwin y Areli.
En una declaración, López dijo: “Mis abogados se comunicaron con el ICE [Servicio de Inmigración y Control de Aduanas] y confirmaron que por el momento no soy una prioridad para ser deportada. Seguimos buscando una resolución positiva para mi caso mediante el sistema judicial y esperamos una decisión de la Junta de Apelaciones sobre Inmigración”.
Las siguientes son las palabras de Sandra López, hablando en enero con Democracy Now! desde la parroquia de Two Rivers, una iglesia Unitaria Universalista en Carbondale, Colorado.
Sandra López dijo: “Yo no estaba dispuesta a ser arrestada porque así me iban a separar de mi hogar, de mis hijos, de mi vida, de mi futuro. ¿Cómo voy a estar dispuesta a algo así, como si nada estuviese pasando? Tomé la decisión valiente de tomar santuario. No es una decisión fácil. Estoy aquí evadiendo la deportación para poder estar con mis hijos”.
Fuente: Democracy Now!
