El gobierno esperaba crear 50,000 nuevos trabajos, pero perdió 92,000. Foto: Google/FB
Por Isaac Cohen*
La próxima decisión sobre los tipos de interés que tome el banco central estadounidense en su próxima reunión del 17 y 18 de marzo no puede basarse únicamente en la decepcionante creación de empleo de febrero. No solo porque los datos de un mes son insuficientes para extraer conclusiones, sino también porque la guerra en Oriente Medio ha empujado los precios del petróleo cerca de los 100 dólares por barril, lo que plantea el temor de una inflación creciente con un aumento del desempleo.
Todo depende de la duración del conflicto y de la expectativa de que la pérdida de 92.000 empleos en febrero fue causada por factores excepcionales, como una huelga en el sector de la salud y por el duro clima invernal, además de las redadas contra trabajadores extranjeros. La tasa de desempleo aumentó al 4,4 % en febrero, desde el 4,3 % de enero. El sector sanitario lideró la pérdida de empleos, con 28 000, mientras que otros sectores contribuyeron a la debilidad del mercado laboral, con las principales pérdidas en la hostelería (27 000), la industria manufacturera (12 000) y la construcción (11 000).
Este es el último informe de empleo disponible antes de la próxima reunión del banco central. Esta semana se publicará el Índice de Precios al Consumidor, junto con el Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (IPC), el índice preferido por el banco central. Sin embargo, aún es pronto para saber si el aumento del precio del petróleo, derivado del conflicto en Oriente Medio, provocará un aumento generalizado de los precios.
Analista y consultor internacional, exdirector de la CEPAL en Washington. Comentarista sobre temas económicos y financieros para CNN en Español, UNIVISIÓN, TELEMUNDO y otros medios.
