Algunos cubanos a favor de una «invasión humanitaria» de Estados Unidos a Cuba, mientras otros piden que dejen a su país «vivir». Foto: Lenin Nolly/MLNews
Por Ramón Jiménez
Cientos de cubanos de dos bandos opuestos, tanto del área de Washington como de otras ciudades estadounidenses, especialmente desde Miami, Florida protestaron este lunes y ayer domingo frente a la Casa Blanca.
El grupo que se manifestó este lunes —y en cierta forma el domingo— pide a la administración Biden una intervención militar, apoyan a sus paisanos que el 11 de junio desataron gigantescas protestas en La Habana y otras ciudades de ese país, y denunciaron las violaciones a los derechos humanos como resultado de la protesta en la isla.
“Estamos pidiendo, un llamando a la atención, un SOS internacional para que la Administración Biden por favor mire hacia la isla de Cuba, que están siendo masacrados”, señaló Eliécer Góngora Izaguirre, miembro de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu).

Según Góngora Izaguirre el gobierno de este país no ha sido muy drástico con las medidas adoptadas hasta ahora — aunque recientemente Estados Unidos impuso sanciones a funcionarios del régimen cubano—. “No queremos más sanciones sino que el gobierno cubano salga de raíz”, enfatizó.
El otro grupo, que el domingo dirigió el maestro escolar, activista comunitario y veterano de la guerra de Iraq, Carlos Lasso, quien llegó desde Miami, pidieron que termine el bloqueo económico de más de sesenta años, que paren las sanciones contra funcionarios del gobierno cubano por parte de Estados Unidos y que “Dejen a Cuba vivir”.
Lasso presentó a la administración Biden una petición firmada por unas 25 mil personas pidiendo el fin del bloqueo y demandar que terminen todas las sanciones, restaurar el envío de remesas familiares, la reanudación de vuelos desde Estados Unidos, no solamente a La Habana, sino a las principales ciudades de Cuba.
De igual manera demandaron en la carta, la reapertura de la Embajada de Estados Unidos en La Habana y el reinicio del programa de reunificación familiar.

“Hace algunos meses iniciamos la campaña Puentes de Amor, para ver si el presidente Biden levanta las sanciones que pesan sobre la familia cubana”, dijo Lasso, un maestro escolar cuyo hijo estudió medicina en Cuba y ahora es un médico que ayuda a las comunidades.
Lasso y todas las personas que organizaron el evento el domingo —que también incluyó una caravana por algunas calles de Washington y un conversatorio en Busboys and Poets— aprovecharon la noche para celebrar un día dedicado a Cuba y a su pueblo.

Durante la conferencia del domingo la activista Medea Benjamin —de la organización Code Pink—, dio a conocer que en fecha reciente hubo una recaudación de fondos para la compra de jeringas que serán enviadas a Cuba, cuya meta en un principio fue recaudar $100,000 dólares, pero que al final el total colectado resultó ser $500,000 dólares.
Además de Code Pink se unieron al evento otras organizaciones como Answer Coalition, Friends of Latin America, Hands Off Cuba/Venezuela South Florida Coalition, D.C. Metro Coalition in Solidarity with the Cuban Revolution, entre otras.
