Martín Ruiz (Molina) y Rodrigo Pereira (Valentín). Foto: WB
La obra es dirigida por José Luis Arellano y estará en cartelera del Teatro GALA hasta el 28 de septiembre en horario de jueves a sábado a las 8pm y el domingo a las 2pm.
Por Ramón Jiménez/ML Noticias
Sin duda alguna “El Beso de la Mujer Araña” sigue siendo una de las piezas teatrales más aclamadas desde la primera vez que se presentó en Washington, D.C. hace más de treinta años, con la estelar actuación del fallecido actor y director argentino Hugo Medrano.
Así quedó demostrado este fin de semana cuando la obra de arte escénico —que es clasificada como un drama, pero que podría ser una tragicomedia—, se presentó a casa llena (particularmente el sábado), que contó con la presencia de altos funcionarios diplomáticos, representantes del Gobierno del Distrito de Columbia y otras conocidas personalidades de la multicultural sociedad washingtoniana.
El mismo Mario Vargas Llosa —fallecido escritor peruano-español ganador del premio Nobel de Literatura en 2010—, en alguna ocasión destacó los méritos de la novela del argentino Manuel Puig, quien por su ideología de izquierdas tuvo que escribir El Beso de la Mujer Araña durante su exilio en México en 1976, el mismo año que Teatro GALA fue fundado.
«La obra de Puig es una de las más originales de los últimos años del siglo XX», destacó Vargas Llosa.

La trama de El Beso de la Mujer Araña se refiere a dos prisioneros, el revolucionario Valentín Arregui Paz (Rodrigo Pereira) y el escaparatista homosexual Luis Molina (Martín Ruiz), en la celda de una cárcel bajo la dictadura en Argentina (años 70 y 80), quienes desarrollan un vínculo a través de la narración de películas por parte de Molina para el deleite de Valentín.
A través de estas historias y la convivencia en la celda, ambos personajes encuentran humanidad y conexión en un contexto represivo, y la relación entre ellos transforma profundamente a cada uno.
Molina es un homosexual sensible y soñador que ama el cine y encuentra en este un refugio de la realidad y la opresión. Mientras que, Valentín Arregui Paz es un activista político e idealista que lucha contra la dictadura y se encuentra encarcelado por sus ideas. Solo piensa en Marta.
Molina, para entretener y aliviar la opresión de la prisión, narra las tramas de películas clásicas, especialmente aquellas protagonizadas por su ídolo Aurora.
La inmersión en las películas y la creciente conexión entre los dos hombres les permite explorar sus propios deseos, miedos y un sentido de empatía que va más allá de sus diferencias.
La historia de la pieza está basada en la prisión de una dictadura latinoamericana, abordando temas de opresión política y la lucha por la libertad; ya que los personajes enfrentan situaciones de encierro, miedo, y la necesidad de supervivencia en un ambiente hostil.
También la obra explora la humanidad de los personajes y la complejidad de sus relaciones en circunstancias extremas, buscando la redención y la transformación personal.
La interacción entre el homosexual Molina y el revolucionario Valentín, aunque enmarcada en un contexto dramático, también ofrece momentos de humor y ternura a través de su forzada convivencia y el desarrollo de un vínculo inesperado.
Además, la obra combina la dureza de la cárcel con el mundo imaginario de las historias, creando un contraste que es característico de la tragicomedia.
Para algunos críticos La Mujer Araña teje una historia de pesadilla sobre un grupo de personas que se topan con un mundo místico de secretos enterrados, posesión humana y arañas gigantes.
Para otros, la frase se refiere a que Molina, el escaparatista gay y narrador de películas, utiliza su inteligencia y fantasía para «atrapar» a Valentín en una relación íntima y emocional, a la manera de una araña que atrapa a sus presas en la tela que confeccionó para robarle un prolongado beso al «macho man» de Valentín.

La novela aborda la idea de que la liberación no es solo política, sino también una liberación de los cuerpos y la identidad, explorando la complejidad de las relaciones humanas bajo un régimen opresor.
A pesar de las circunstancias y las identidades opuestas, la historia muestra cómo el amor, la conexión y la humanidad pueden surgir en los lugares más inesperados, conectando a los personajes a un nivel profundo.
El Beso de la Mujer Araña, es la novela más popular del dramaturgo Manuel Puig, quien consolidó su fama en el ámbito internacional gracias al extraordinario éxito de su versión teatral y luego cinematográfica.
Tanto Martin Ruiz como Rodrigo Pereira ponen lo mejor de sí mismos para encarnar a sus personajes de una manera impecable, aunque la balanza de los comentarios del público se inclinó un poquito más hacia Ruiz con su papel de Luis Molina.
La dirección del Teatro GALA es: 3333 14th St., NW Washington, D.C. 20010. Teléfono 202-234-7174.
