Orlando, un consulado peruano que nace entre demoras, relevos y señales contradictorias desde Lima

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Cancillería Peruana designa nueva cónsul a la diplomática de carrera Claudia Giuliana Betalleluz Otiura.

 

Por Roberto Bustamante

Periodista y autor internacional (*)

La historia del Consulado General del Perú en Orlando, anunciado como un avance histórico para la diáspora peruana en Florida Central, continúa desarrollándose como un caso emblemático de cómo la burocracia limeña puede ralentizar, distorsionar o incluso neutralizar proyectos que, en teoría, cuentan con respaldo político y demanda ciudadana. 

La jubilación a partir del primero de septiembre de este año del embajador Augusto Morelli Salgado —el primer cónsul general designado para esta sede— sin haber logrado poner en funcionamiento total el consulado, y el nombramiento inmediato de una nueva cónsul general, embajadora Claudia Giuliana Betalleluz Otiura, que aun no se sabe oficialmente cuándo asumirá sus funciones, revelan un patrón de improvisación institucional que merece ser examinado con detenimiento.

Un cónsul que se retira sin haber inaugurado su oficina

El embajador Morelli, nombrado en enero de 2026 cónsul general del Perú en Orlando creada el 27 de octubre de 2025, fue cesado a partir del primero de septiembre por límite de edad. Su salida era previsible desde el primer día: la normativa diplomática peruana establece los 70 años como edad máxima para continuar en servicio activo. Sin embargo, la Cancillería lo designó igualmente para liderar la apertura de una sede consular que requería muchos más meses de los que le quedaban a Morelli para su implementación, equipamiento, contratación y coordinación interinstitucional. El resultado fue inevitable: Morelli se retiró sin haber inaugurado formalmente el consulado y sin haber podido completar la estructura mínima de su funcionamiento.

Durante su gestión, el consulado operó de manera parcial en una cómoda oficina en el centro de Orlando, atendiendo casos urgentes y organizando dos procesos electorales en Orlando.

 La comunidad peruana en Tampa —convocada a votar en Orlando debido a la demora en reactivar el consulado honorario de la ciudad— enfrentó desplazamientos de dos horas o más para llegar. Peor aún, se produjeron protestas en la primera jornada del domingo 12 de abril cuando un grupo de electores no pudo votar por problemas en la instalación de las mesas electorales, debiendo acudir al día siguiente.

El aviso oficial: una sede en “implementación progresiva” 

En un comunicado que no tiene fecha, pero que difundido en la segunda semana de septiembre  de 2026, firmado por el “Consulado General del Perú en Orlando”, se confirmó lo que la comunidad ya percibía: el consulado está en proceso de implementación, con oficinas en adecuación, personal en capacitación y sistemas en instalación. Señala que la atención al público se incrementará “de manera paulatina, a medida que se concluya con estos procesos” y que la fecha de apertura formal “será comunicada oportunamente”. En otras palabras, la sede existe, pero no funciona plenamente; hay un nuevo cónsul, pero no se sabe cuándo asumirá funciones, y tampoco se sabe cuándo empezará la sede consular a operar con todas sus funciones.

Este mensaje, aunque diplomático, revela la magnitud del retraso. El consulado fue creado mediante el Decreto Supremo 043‑2025‑RE en octubre de 2025; han pasado once meses y aún no está operativo. Para los aproximadamente 17,000 peruanos del área metropolitana de Orlando, la expectativa inicial se ha transformado en una espera prolongada y, en algunos casos, en frustración.

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La nueva cónsul: Claudia Giuliana Betalleluz Otiura

En medio de este escenario, la Cancillería Peruana acaba de designar a la diplomática de carrera Claudia Giuliana Betalleluz Otiura como nueva cónsul general en Orlando. Su perfil es significativo: hasta el 8 de septiembre, Betalleluz ejercía simultáneamente como embajadora del Perú en Trinidad y Tobago, ante la Comunidad del Caribe (CARICOM), y como representante diplomática ante San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y Barbados. Fue nombrada en esos cargos en junio de 2024, durante el gobierno de Dina Boluarte.

No se encuentran antecedentes públicos de que haya ejercido previamente como embajadora en otras regiones o países, lo que sugiere que su experiencia como jefa de misión se concentra en el Caribe. Su traslado a Orlando implica un cambio de naturaleza en sus funciones: pasa de representar al Perú ante Estados soberanos y organismos regionales a dirigir una oficina consular con fuerte demanda ciudadana (residente y turística) y con un proceso de implementación aún inconcluso.

El nombramiento de Betalleluz, cuya edad no se ha hecho pública, puede interpretarse como un intento de la Cancillería por corregir el error inicial de designar a un cónsul próximo al retiro. Sin embargo, también plantea interrogantes: ¿por qué relevar a una embajadora con múltiples acreditaciones en el Caribe para enviarla a una sede consular que aún no funciona? ¿Es una señal de prioridad hacia Orlando o un reacomodo interno producto de la transición política en Lima?

 Cónsul Honoraria de Perú en Tampa

En febrero de 2026, se produjo el nombramiento de la señora Elizabeth Sissi Artica Gansbiller, como  Cónsul Honoraria de Perú en Tampa, cuya jurisdicción comprende cinco condados. Han transcurrido siete meses y todavía no funciona esta sede que depende operativamente del Consulado General en Miami. La señora Gansbiller es nueva en los servicios consulares. Anteriormente había sido nombrado en este cargo el señor Juan Carlos Ibarra Schambaher. 

“Todavia no estamos funcionando, será el próximo mes de octubre”, respondió escuetamente la cónsul honoraria Gansbiller al ser consultada acerca de la fecha del inicio de los servicios consulares en Tampa. 

Un proyecto que avanza a pesar del Estado

La creación del consulado en Orlando no surgió de Lima, sino de la comunidad peruana en Florida Central. Desde 2024, la Comisión Pro‑Consulado del Perú en Orlando impulsó la iniciativa, articuló apoyos y presentó documentación justificatoria. El congresista PEX Jorge Zeballos respaldó el proyecto. Morelli, en un diálogo con miembros del Grupo 6 PEX –integrado por periodistas y comunicadores que viven en Orlando, Los Ángeles, Washington e Italia— dijo que había interés de hacer de Orlando un “consulado piloto” que sirviera de modelo para el desarrollo y potenciamiento de otros consulados en Estados Unidos y el mundo. Sobre esa base, el Grupo elaboró una propuesta de cómo implementar ese “Consulado General Piloto”, que es una categoría más ambiciosa que la tradicional, pero, la idea al parecer ha sido abandonada por la Cancillería peruana, ya que Morelli, en su reunión de saludo y despedida en julio pasado por Fiestas Patrias, no le hizo mención alguna.

Hoy, el proyecto parece que quedará como otro “Consulado General” solamente y parece estar avanzando más por la persistencia de la comunidad que por la eficiencia del Estado peruano. La llegada de Betalleluz, aun cuando abre una nueva etapa, es también un nuevo desafío: transformar una sede con implementación pendiente en un consulado plenamente operativo, capaz de atender a miles de peruanos que llevan años esperando.

La pregunta de fondo permanece: ¿podrá la Cancillería sostener esta vez el ritmo que la comunidad exige, o volverá a quedar atrapada en sus propios laberintos administrativos? 

*Miembro de la Comisión Pro Consulado del Perú en Orlando

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