Repudio a destitución de presidenta Dilma Rousseff

Dilma Rousseff.
Dilma Rousseff.

Comité Ejecutivo del Foro de Sao Paulo del Área Metropolitana de Washington DC, Estados Unidos.

El Comité Ejecutivo del Foro de Sao Paulo en Estados Unidos expresa su más enérgico repudio al proceso ilegal de destitución al que ha sido sometida la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff.

El Senado de ese país, liderado por varios congresistas acusados a su vez de corrupción y otros crímenes, ha afectado gravemente la integridad de la democracia brasileña llevando adelante una acusación que está eminentemente politizada y con el claro objetivo de romper la voluntad popular del pueblo de Brasil.

La historia juzgará con propiedad: un puñado de senadores con varios procesos judiciales en contra por corrupción destituye a una líder histórica elegida por 54 millones de ciudadanos, y quién no ha cometido ningún tipo de crimen en el ejercicio de su mandato.

El gobierno legítimo de la Presidenta Dilma Rousseff tenía las herramientas para superar la crisis económica y política del país. Muchos parlamentarios que se beneficiaron de la alianza de gobierno han traicionado su propia militancia abandonando a la Presidenta que ayudó a elegirlos en las urnas.

El senador Eduardo Cunha, instigador primario de la acusación constitucional, está a su vez sumergido en procesos judiciales por corrupción, sobornos y por ocultar dinero en el exterior. El que hasta ahora fungía como presidente interino, Michel Tamer, tiene una favorabilidad y credibilidad bajísimas, y también está involucrado en acusaciones de corrupción y financiación ilegal de campañas.

Lo espurio de las autoridades que han liderado esta acusación por cuestiones administrativas a la Presidenta Rousseff ha viciado todo este proceso y creado serios cuestionamientos a su seriedad.

Las medidas políticas y económicas tomadas rápidamente por Temer en estas últimas semanas han evidenciado lo que se ha filtrado en conversaciones telefónicas y electrónicas de cómplices de este golpe de Estado institucional: que el proceso de destitución de la Presidenta Rousseff tuvo como objetivo 1) romper el modelo económico-social progresista impulsado por el gobierno, 2) proteger a Temer, a Cunha y a sus aliados políticos de las investigaciones por corrupción y otros delitos , y 3) recuperar a favor de grandes intereses comerciales y financieros privados el control de la economía del continente.

Llamamos a todas las fuerzas progresistas del continente a mantenerse organizadas y alertas frente a la evidente oleada de “golpes blandos” que afectan de forma extrañamente coincidente a todas las democracias progresistas del continente.

Situaciones similares de tensión callejera dirigida estratégicamente, caos inducido, campañas mediáticas contra los gobiernos democráticamente elegidos y presión económica de los sectores financieros en contra de los pueblos se llevan adelante en Venezuela, Ecuador, El Salvador y Bolivia, entre otras naciones.

Hacemos un llamamiento a todos los sectores políticos de todo el espectro a respetar la voluntad de los pueblos, a luchar en el ruedo político de forma ética y a garantizar la verdadera democracia: la que emana de las urnas y de las luchas populares.

Washington DC, Estados Unidos, 31 de agosto de 2016

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