
El número de víctimas mortales confirmadas en el deslave registrado hace más de una semana en el noroeste de Estados Unidos subió a 21.
Las autoridades localizaron cuatro cadáveres que no han podido ser recuperados.
Al menos 30 personas siguen desaparecidas.
Casi 50 casas fueron destruidas por un masivo deslizamiento de tierras cuando una colina se derrumbó producto de las fuertes lluvias en la ciudad de Oso, al noreste de Seattle.
Lea también: Tragedia de lodo en Washington
Fuente: BBC Mundo