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En el sur del estado de Pensilvania, tres policías murieron y otros dos resultaron gravemente heridos tras ser alcanzados el miércoles por disparos mientras realizaban el seguimiento de una investigación por violencia doméstica en una zona rural del condado de York.
Los investigadores no identificaron de inmediato al sospechoso, quien, según afirman, murió a causa de los disparos de los agentes.
