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Un tribunal federal de apelaciones ha impedido temporalmente que el Gobierno de Trump amplíe las deportaciones aceleradas de algunos inmigrantes, al considerar que estas vulneran el derecho al debido proceso. Durante alrededor de tres décadas, el Gobierno estadounidense ha acelerado la expulsión de inmigrantes detenidos en la frontera entre Estados Unidos y México.
Cuando Trump regresó al poder, las expulsiones aceleradas se ampliaron para incluir a inmigrantes arrestados en cualquier lugar de Estados Unidos y que, según el Gobierno de Trump, no podían demostrar que habían residido en el país durante al menos dos años.
En noticias relacionadas, el Gobierno de Trump planea revocar el estatus de protección temporal de inmigrantes de Birmania y Somalia. La medida afectará a cientos de inmigrantes somalíes que viven en el estado de Minesota y a casi 4.000 inmigrantes procedentes de Birmania, que ahora se enfrentan a una posible deportación.
El estatus de protección temporal otorga a inmigrantes que huyen de la guerra y de otros desastres que han vuelto inseguros sus países de origen. El Gobierno de Trump ya ha revocado esta protección a cientos de miles de inmigrantes procedentes de otros países, entre ellos ciudadanos haitianos, venezolanos, afganos y nicaragüenses.
