
La agencia de la ONU dedicada a la infancia, Unicef, advierte que 1,4 millones de niños podrían morir este año por inanición en Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen.
El lunes, se declaró la hambruna en algunas partes de Sudán del Sur, en medio de una guerra civil en curso que ha conducido a la economía al borde del colapso. En Somalia, la ONU afirma que la sequía ha dejado a 185.000 niños en riesgo de inanición.
En Yemen, los ataques aéreos y el bloqueo, dirigidos por Arabia Saudí y respaldados por Estados Unidos, han provocado una gran escasez de alimentos y agua. En Nigeria, la ONU sostiene que más de 200.000 niños están gravemente desnutridos.
