¡Vaya semana!

El desfogue de la Presa Peñitas ahoga a comunidades de Tabasco. Foto: sipse.com

 

Por Teresa Gurza

Muchas desgracias, entre ellas los asesinatos de varios adolescentes y femicidios que no paran, se acumularon los últimos días, provocando declaraciones tontas y mentiras de López Obrador y sus colaboradores.

Tras una semana de echar la culpa de las inundaciones a las lluvias y a la corrupción de los gobiernos anteriores, el presidente reconoció que prefirió inundar comunidades pobres de Tabasco a anegar Villahermosa.

Ignoro si fue técnicamente adecuada esta decisión que perjudicó a 300 mil personas de Jalpa, Nacajuca y Centla y arrasó con más de 140 mil hectáreas cultivadas y los insumos del programa Sembrando Vida, echando literalmente al agua miles de millones de pesos.

Pero sí sé, que López Obrador pasó días mintiéndonos y esquivando el tema, no le fuera a echar a perder su cumpleaños; para el que pidió no le llevaran serenata, motivando como era previsible lo contrario por parte de aprontados y diputados que hasta Las Mañanitas le cantaron.

Y para no enfrentar preguntas incómodas, canceló la conferencia de prensa programada y muy sonriente aseguró que todo se solucionará.

Pero la gente sigue aislada y sin ayuda.

Como si esa vergonzosa actuación gubernamental no hubiera sido suficiente para un solo domingo, apenas unas horas después de asegurar que fue responsable de que miles de familias perdieran todo y vivan aún con el agua a la cintura, su subsecretario de Salud López Gatell dijo que es “intrascendente” que México haya superado el millón de casos de infectados por coronavirus; porque “la cifra solo muestra que la epidemia sigue activa.”

Y la secretaria de la Función Pública, Irma Sandoval, reitero lo dicho hace meses por su jefe respecto a que la pandemia cayó al gobierno “como anillo al dedo”.

En fin, la situación en salud es pésima no solo por los casi 100 mil muertos por el coronavirus; también, porque estudios y especialistas confirmaron este lunes que desde hace dos años faltan medicamentos para niños con cáncer y vacunas contra la influenza, tuberculosis y las del esquema básico que previenen que bebes y niños enfermen de sarampión, viruela, hepatitis, difteria, y poliomielitis.

Y no fue eso todo lo malo de la semana…

La principal promesa de campaña de AMLO, fue luchar contra la corrupción y la impunidad; catastróficas para México y causas de la pobreza que aflige a más de la mitad de los mexicanos.

Pero como presidente, ha fomentado en muchas ocasiones ambas cosas.

La última al entregar la condecoración “Miguel Hidalgo” a Jesús Seade; quien renunció como subsecretario de Relaciones Exteriores, por denuncias que aseguran gastó decenas de miles de dólares de recursos públicos para viajar a cada rato a Hong Kong donde vive su familia, pretextando reuniones de trabajo.

Otro ejemplo de impunidad es Julio César Godoy Toscano, diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) antecedente de MORENA, el actual partido de AMLO.

Godoy fue acusado el año 2009, de ligas con el narcotráfico y para evitar ir a prisión miembros de su partido lo llevaron a la Cámara de Diputados oculto en la cajuela de un vehículo.

Estuvo escondido dos días en las oficinas del hoy subsecretario de Gobernación y entonces coordinador de la diputación perredista Alejandro Encinas, para darle tiempo a jurar como legislador y adquirir el fuero que impidiera su detención; y ya que rindió protesta como diputado federal, salió con sus cómplices de las instalaciones de la Cámara de Diputados y huyó.

Estuvo prófugo 10 años y como sus delitos prescribieron, aparece hoy demandando se le considere libre y por ahí anda como si nada.

Hablando de narcotráfico, este martes por la noche poco antes de cerrar mi artículo, se informó que Estados Unidos retiró “por razones de política exterior sensibles e importantes”, los cuatro cargos levantados por tráfico de drogas y lavado de dinero, contra el general Salvador Cienfuegos, secretario de Defensa del gobierno de Peña Nieto; detenido hace un mes en Los Ángeles, California.

Cienfuegos se había declarado no culpable en la cárcel de Nueva York, a donde fue llevado; y el canciller Marcelo Ebrard declaró, que dejarlo libre “es un acto de respeto a México, donde podría seguírsele proceso”.

Y hace días supimos, que los Chapitos abrieron en Sinaloa una escuela para niños pobres a los que el gobierno ignoró y que, como cientos de miles de mexicanitos más, no podían estudiar a distancia por falta de equipo; pero los hijos del Chapo Guzmán los dotaron de maestros, módems, computadoras, útiles y uniformes escolares.

Pese a todo lo anterior y a lo omitido por falta de espacio, AMLO dice que vamos requeté bien… ¿Usted qué, cree?

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