Foto: datasur.com
Por Isaac Cohen*
Hay mucha coincidencia en los informes recién divulgados, por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, sobre la situación y perspectivas de las economías latinoamericanas y caribeñas. Para el Banco, el año pasado la pandemia causó “devastación” en la región, con un “camino anémico hacia la recuperación” previsto para este año. Para el Fondo, la pandemia “todavía ensombrece casi toda la región” y en adelante anticipa “un largo y tortuoso camino hacia la recuperación.”
Para este año, ambas instituciones proyectan crecimiento económico de 6.3 por ciento, lo cual casi compensa la caída de 6.7 por ciento de 2020. Para 2022, el Fondo proyecta una disminución a 3 por ciento, mientras que el Banco pronostica menos, 2.8 por ciento. Asimismo, el Banco destaca el hecho que la pandemia asoló América Latina y el Caribe al final de otra década de lento crecimiento económico, de un promedio anual de 2.2 por ciento, que comenzó en 2010.
Entre las condiciones externas favorables que sustentan la recuperación, el Banco y el Fondo identifican los aumentos en los precios de las materias primas, los cuales benefician a los exportadores de petróleo, minerales, metales, y productos agrícolas. Sin embargo, la recuperación de las pequeñas economías del Caribe, dependientes del turismo, vendrá hasta que retornen los viajes internacionales. En contraste, la reactivación económica en Estados Unidos y las crecientes remesas están apoyando la recuperación de las economías centroamericanas.
Finalmente, el Fondo estima que “los riesgos en el panorama están sesgados hacia abajo,” ante la inminente “apretura de las condiciones financieras globales,” o por el retorno del contagio causado por otra variante del coronavirus.
*Analista y consultor internacional, exdirector de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio, UNIVISION, TELEMUNDO y otros medios.
