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Por lo menos unas cuatro personas murieron y varias resultaron heridas tras disparos y un incendio en una iglesia mormona en Michigan y el tirador ha sido abatido, informó la policía el domingo y reportado por NBC News y otros medios noticiosos.
El tiroteo ocurrió en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Grand Blanc, a unos 96 kilómetros al norte de Detroit, informó la policía local en una publicación en redes sociales. La iglesia estaba en llamas.
Después del tiroteo el sospechoso, un hombre de 40 años identificado como Thomas Jacob Sanford, prendió fuego a la iglesia de manera «deliberada».
De acuerdo con un informe el canal CBS Sanford era un veterano de la Infantería de Marina.
Los agentes señalaron que los heridos sufrieron impactos de bala e indicaron que buscan un motivo para el ataque, por lo que registran la propiedad del sospechoso, así como sus registros telefónicos.
El incendio fue controlado, pero los funcionarios dijeron que temían encontrar más víctimas cuando fuese seguro ingresar al edificio.

El supuesto atacante fue abatido por la policía, informó el Departamento de Policía de Grand Blanc Township, quien añadió que no había más amenazas para el público.
El sheriff del condado de Genesee, Chris Swanson, indicó que la zona había sido evacuada y que las autoridades locales y federales se encontraban allí.
Doug Anderson, portavoz de la iglesia, confirmó que el tiroteo ocurrió durante el servicio religioso dominical de la congregación, calificándolo de «trágico acto de violencia».
«Los lugares de culto deben ser santuarios de paz, oración y conexión. Oramos por la paz y la sanación de todos los involucrados», añadió.
La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, declaró en un comunicado que siente una profunda tristeza por la comunidad de Grand Blanc. «La violencia en cualquier lugar, especialmente en un lugar de culto, es inaceptable», afirmó.
El tiroteo ocurrió la mañana después de que Russell M. Nelson, el presidente de mayor edad de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, falleciera a los 101 años. Se espera que el próximo presidente de la fe, conocida popularmente como la Iglesia Mormona, sea Dallin H. Oaks, según el protocolo de la iglesia.
