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En Brasil, las protestas estallaron después de que una redada policial a gran escala en unas favelas de Río de Janeiro contra un grupo de crimen organizado implicado en el tráfico de drogas dejara 119 muertos. Los residentes de la favela se manifestaron contra el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas del orden y pidieron la dimisión del gobernador del estado de Río de Janeiro.
A principios de esta semana, más de 2.500 agentes de las fuerzas del orden irrumpieron en las favelas, que alberga a unas 300.000 personas y se presume son sede del centro de operaciones del grupo de crimen organizado más poderoso de Brasil. Estas fueron las palabras expresadas por Grasiele Fernandes do Carmo, hermana de una de las víctimas de la redada, que ha sido descrita como la más mortífera en la historia de Río.
Fernandes do Carmo: “Mi hermano no era un vago, ¿entienden? Mi hermano tenía 22 años y había terminado la secundaria. Tenía un trabajo formal, así que lo destruyeron. Arruinaron la vida de mi hermano. Arruinaron a nuestra familia. Destruyeron a nuestra familia”.
