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La congresista demócrata del estado de Florida Sheila Cherfilus-McCormick renunció el martes a su escaño en el Congreso de Estados Unidos, menos de una hora antes de que el Comité de Ética de la Cámara de Representantes tuviera programado comenzar a debatir acerca de las sanciones en su contra por infringir más de una veintena de reglas y estándares éticos de dicha cámara.
Las acusaciones giran en torno a la forma en que el negocio familiar de atención sanitaria de Cherfilus-McCormick obtuvo aproximadamente cinco millones de dólares en fondos de ayuda de emergencia para la COVID-19 que el estado de Florida sobrepagó por error.
Fondos que, según la fiscalía, se desviaron a través de una red de empresas y parientes para financiar la campaña electoral de 2021 de la congresista. Cherfilus-McCormick fue imputada el año pasado de cargos penales federales y se ha declarado “no culpable”. La congresista aún enfrenta un juicio penal ante un tribunal federal en la ciudad de Miami.
