La propuesta de la Agencia de Protección Ambiental de Estado Unidos (EPA, en inglés), de revertir las protecciones federales contra “los químicos eternos” o perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, (PFAS), pone en peligro la salud de las personas, la vida silvestre y el medio ambiente.
La propuesta de la EPA consiste en derogar los límites regulatorios para las PFAS en el agua potable, que fueron establecidos en 2024. Las PFAS, un grupo de químicos permanentes que están en una variedad de productos que usamos a diario, son sumamente persistentes en el medio ambiente y en el cuerpo humano; es decir que no se degradan y pueden acumularse con el paso del tiempo. Existe evidencia de que la exposición a las PFAS puede causar efectos perjudiciales a la salud humana.
«La contaminación por PFAS es una de las mayores amenazas para el agua potable en nuestro país», dijo Jessie Ritter, vicepresidenta asociada de agua y costas de National Wildlife Federation. «Al debilitar las protecciones contra las PFAS la EPA está permitiendo que estas sustancias, químicas y tóxicas, dañen para siempre a las comunidades de todo el país», aseguró Ritter, tras conocerse la propuesta de la agencia federal.
