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En Bolivia, aumentan los pedidos para que el presidente del país, el centroderechista Rodrigo Paz Pereira, renuncie a su cargo. Durante dos semanas, manifestaciones encabezadas por la Central Obrera Boliviana, trabajadores mineros y sindicatos de trabajadores campesinos se han enfrentado con la policía en la ciudad capital La Paz. Los bloqueos han provocado que los mercados estén desabastecidos y que se estén agotando las reservas de insumos médicos, entre ellos el oxígeno para pacientes internados.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, calificó las protestas como “un golpe de Estado en curso”. Bolivia está atravesando su peor crisis económica en cuatro décadas, en medio de la escasez de combustible y el aumento de la inflación. El vocero presidencial de Bolivia afirma que el expresidente del país Evo Morales está detrás de las protestas, una acusación que Morales rechaza. Estas fueron las palabras expresadas por un minero boliviano que se sumó a las protestas.
Walter Poma: “Nosotros no queremos diálogo ni nada. Queremos la renuncia, sí o sí. Se va de buenas con una renuncia o se va con una convulsión social, nada más”.
