Foto cortesía NBC Washington
En un año típico, un millón de personas solicitan la tarjeta de residencia, y la mitad de ellas lo hace desde dentro de EE. UU. para cambiar su estatus mientras residen en el país, según declaró un exfuncionario del USCIS.
La administración Trump anunció el viernes que las personas con visas temporales que busquen ajustar su estatus migratorio para obtener la tarjeta de residencia (o *green card*) deberán regresar a sus países de origen para «realizar el trámite a través del procesamiento consular», lo cual representa un cambio significativo respecto a la práctica actual.
«De ahora en adelante, todo extranjero que se encuentre temporalmente en EE. UU. y desee obtener una tarjeta de residencia deberá regresar a su país de origen para presentar la solicitud, salvo en circunstancias extraordinarias», declaró en un comunicado Zach Kahler, portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS). «Cuando los extranjeros presentan su solicitud desde sus países de origen, se reduce la necesidad de localizar y deportar a aquellos que deciden pasar a la clandestinidad y permanecer ilegalmente en EE. UU. tras habérseles denegado la residencia».
El comunicado señalaba que se espera que aquellos que llegan a Estados Unidos con visas de no inmigrante —incluyendo estudiantes, trabajadores temporales y turistas— permanezcan en el país por un periodo breve y con un propósito específico.
«Nuestro sistema está diseñado para que abandonen el país una vez finalizada su visita. Dicha visita no debería servir como el primer paso en el proceso de obtención de la tarjeta de residencia», afirmó Kahler.
«El cumplimiento de la ley permite que la mayoría de estos casos sean gestionados por el Departamento de Estado a través de las oficinas consulares de EE. UU. en el extranjero, liberando así los limitados recursos del USCIS para que este pueda centrarse en tramitar otros casos que caen bajo su competencia, tales como las visas para víctimas de delitos violentos y trata de personas, las solicitudes de naturalización y otras prioridades», explicó en el comunicado.
Asimismo, señaló que este proceso haría que «nuestro sistema sea más justo y eficiente».
Doug Rand, exfuncionario del USCIS, comentó que, en un año típico, un millón de personas solicitan la tarjeta de residencia, y la mitad de ellas lo hace desde dentro de EE. UU. con el fin de cambiar su estatus mientras residen en el país.
«El propósito de esta política es la exclusión», declaró Rand en un comunicado. «Cabe recordar que Trump ha prohibido el regreso a EE. UU. a personas procedentes de más de 100 países; por lo tanto, obligarlas a viajar al extranjero para someterse al procesamiento consular no constituye, en absoluto, una vía viable».
Esta medida es la más reciente adoptada por la administración Trump en su estrategia dirigida a restringir la inmigración legal en el país. World Relief, una organización humanitaria cristiana, declaró en un comunicado que la política era «cruel» y «antifamiliar».
El grupo señaló que el cambio detiene, en gran medida, «la práctica de larga data de permitir que los no ciudadanos —que ingresaron legalmente a Estados Unidos y que ahora cumplen, según la ley estadounidense, con los requisitos para obtener el estatus de Residente Permanente Legal— puedan «ajustar su estatus» dentro de Estados Unidos».
Myal Greene, presidente y director ejecutivo de la organización, afirmó que la política tendría consecuencias inmediatas para las familias.
«Esta política, que afecta a personas que cumplen con los requisitos legales para obtener una tarjeta de residencia, separará a esposos de esposas y a hijos de sus padres», declaró Greene en el comunicado. «Simplemente no existe ninguna razón de peso para este cambio de política cruel y antifamiliar; espero y rezo para que sea revertido, ya sea mediante una reconsideración administrativa, una acción del Congreso o a través de los tribunales».
Escrito por Daniella Silva y Julia Ainsley | NBC News • Publicado el 22 de mayo de 2026 • Actualizado hace 4 horas.
Editado por Ramón Jiménez
