En noticias sobre inmigración en Estados Unidos, activistas instan al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas a liberar a un hombre de origen mexicano recluido en el Centro de Procesamiento del Servicio de Inmigración en la ciudad de Adelanto, en el estado de California, y a retirar su nombre de una “lista de deportación”.
Agrupaciones en defensa de los derechos de los inmigrantes afirman que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas pretende deportar a José Tapete por haber hablado públicamente acerca de las precarias y abusivas condiciones de las instalaciones.
Tapete se refirió también a las prácticas negligentes que se observan en medio de la pandemia de COVID-19, entre ellas, la utilización por parte del organismo de peligrosos químicos presuntamente utilizados para desinfectar las instalaciones. Tapete ha estado recluido en Adelanto por más de dos años y padece de esquizofrenia. Ha participado además de varias huelgas de hambre.
Por otra parte, familiares de un inmigrante de Corea del Sur de 74 años de edad llamado Choung Won Ahn, quien murió por suicidio en mayo, exigen que California investigue al Centro de Detención de Mesa Verde, de administración privada, donde Won Ahn se encontraba recluido. Sus familiares sostienen que su muerte podría haberse prevenido.
Personal de una cárcel de Carolina del Norte enfrenta cargos por la muerte de un recluso afroestadounidense

En el estado de Carolina del Norte, en Estados Unidos, una enfermera y cinco guardias de la Cárcel del Condado de Forsyth enfrentan cargos de homicidio culposo por su participación en la muerte de un prisionero afroestadounidense de 56 años de edad llamado John Elliott Neville en diciembre de 2019.
El incidente comenzó cuando Neville presuntamente cayó de la litera superior de su celda contra la superficie de un piso de cemento. Imágenes de video recientemente reveladas muestran que los guardias esposan a Neville, le ponen una bolsa en la cabeza y lo trasladan a otra celda. Allí, lo atan de pies y manos y presionan su cara contra el suelo mientras Neville suplica por su madre y dice “no puedo respirar” más de 20 veces.
Cuando Neville queda en estado inconsciente, una enfermera comienza a hacerle reanimación cardiopulmonar. Neville falleció dos días después en un hospital de Winston-Salem. Una autopsia reveló que se asfixió mientras estaba siendo sujetado y sufrió un daño cerebral cuando su corazón dejó de latir.
