De izq. a der. el director del CAM, el director de la Cruz Roja, el alcalde Alex Torres (al centro de lentes), el director de la Policía, un representante de la Tercera Brigada y un representante de Protección Civil (parcialmente cubierto). Foto: M.A. Álvarez.
Por Miguel Ángel Álvarez/para Metro Latino USA
SAN MIGUEL, El Salvador.- A poco menos de dos semanas para que den inicio las fiestas patronales de esta ciudad del oriente salvadoreño en honor a la Reina de la Paz, autoridades municipales, militares y de organizaciones civiles, ofrecieron una rueda de prensa este lunes 19 de octubre para dar a conocer algunos detalles del evento.
El Desfile de Correos tendrá lugar el sábado 31 de octubre a partir de las 4pm, el cual dará inicio desde el Estadio Miguel Félix Charlaix hasta el Parque Guzmán en el centro de la ciudad.
Con ese Desfile da inicio un mes de festividades de todo tipo en barrios, colonias y cantones de la Perla de Oriente, que culmina con el Carnaval Internacional de San Miguel el sábado 28 de noviembre, desde las 7 de la noche hasta la madrugada del domingo 29.
Tanto el alcalde municipal Alex Torres como los jefes de los cuerpos militares y de Protección Civil presentes, dieron a conocer que cuentan con un plan de seguridad completamente organizado que de protección y la mejor atención a los cientos de miles de participantes que cada año se dan cita al Carnaval de San Miguel.
Contrario a otros años, cuando toda la organización de las fiestas de la ciudad estaba a cargo del alcalde y del gobernador departamental, ahora la logística depende casi en su totalidad por parte del gobierno central.
Es tan visible la poca autonomía que las autoridades locales poseen en la actualidad, que el alcalde Torres no está seguro si el cantante puertorriqueño Marc Anthony estará presente en el Carnaval.
Tampoco pueden decidir las áreas de venta que por generaciones se ubicaban a lo largo de la Avenida Roosevelt.
Ahora por mandato del gobierno central, a las ventas de negocios minoritarios solo se les permiten estar en ciertos sectores de esa concurrida arteria, lo que afecta el bolsillo de pequeños empresarios que no pueden ofrecer sus productos comestibles.
