Foto cortesía NBC Washington
Redacción ML Noticias
Este cambio de postura sitúa a la congresista neoyorquina en una trayectoria que la distingue de otros posibles aspirantes a la Casa Blanca para 2028.
La representante Alexandria Ocasio-Cortez declaró el miércoles que ahora se opone a toda la ayuda militar estadounidense destinada a Israel; un giro respecto a su postura anterior, la cual contemplaba excepciones para respaldar los esfuerzos israelíes de autodefensa.
Esta nueva postura distingue a Ocasio-Cortez (demócrata por Nueva York) tanto de los líderes de su partido como de otros posibles aspirantes demócratas a la Casa Blanca para 2028, en caso de que decida lanzar una candidatura presidencial.
«Creo que el gobierno israelí tiene plena capacidad para financiar el sistema Cúpula de Hierro, el cual ha demostrado ser crucial para mantener a los civiles inocentes a salvo de ataques con cohetes y bombardeos», afirmó Ocasio-Cortez en un comunicado el miércoles.
«En consonancia con mi historial de votaciones hasta la fecha, no apoyaré que el Congreso envíe más dólares de los contribuyentes ni ayuda militar a un gobierno que ignora sistemáticamente el derecho internacional y la legislación estadounidense, agregó».
«Nuestros aliados que necesitan nuestra ayuda militar deben comprender que la proporcionaremos en estricto cumplimiento de la Enmienda Leahy», añadió. La denominada Ley Leahy prohíbe a Estados Unidos brindar apoyo a las fuerzas armadas de cualquier país que cometa violaciones de los derechos humanos, dijo.
Ocasio-Cortez dio a conocer su nueva postura el martes durante un foro virtual organizado por la sección de la ciudad de Nueva York de los Socialistas Democráticos de América (DSA), noticia que fue reportada inicialmente por el medio *City & State*.
En el pasado, Ocasio-Cortez votó en contra de otorgar a Israel ayuda que pudiera utilizarse con fines ofensivos, aunque había expresado su respaldo al sistema de defensa Cúpula de Hierro del país.

Esta postura tensó sus relaciones con ciertos sectores de la extrema izquierda —incluido el DSA—, organización que en 2024 condicionó su apoyo a Ocasio-Cortez (quien se define como socialista democrática), exigiendo que esta se opusiera públicamente a toda financiación destinada a Israel, incluida la del sistema Cúpula de Hierro.
La DSA respondió al anuncio de Ocasio-Cortez mediante un comunicado en el que su copresidenta nacional, Megan Romer, declaró: «El proceso de respaldo de la DSA comienza a nivel de los capítulos locales, y el capítulo de la DSA en la ciudad de Nueva York (NYC-DSA) aún se encuentra en medio de dicho proceso; no obstante, nos complace ver que la congresista está dialogando con sus compañeros de capítulo».
Gustavo Gordillo, copresidente del capítulo local de la DSA en la ciudad de Nueva York, afirmó que el grupo se sentía «alentado» al observar la nueva postura adoptada por Ocasio-Cortez. La votación del capítulo sobre si otorgarle o no su respaldo para la reelección comenzó el miércoles y concluirá dentro de una semana.
«Elogiamos su decisión de oponerse a toda financiación destinada a Israel, postura que nuestra organización ha mantenido desde hace ya varios años», señaló Gordillo en una entrevista telefónica concedida el miércoles. «Este era un ámbito en el que habíamos estado gestionando ciertas discrepancias políticas».
Ocasio-Cortez está modificando su postura en un momento en que el apoyo de los votantes estadounidenses hacia Israel ha sufrido un desplome. Una encuesta realizada el mes pasado por NBC News reveló un cambio drástico: el número de votantes registrados que tienen una percepción negativa de Israel superó al de aquellos con una percepción positiva.
Esta tendencia resultó especialmente acentuada entre los votantes independientes y los demócratas. Asimismo, la confrontación bélica del presidente Donald Trump con Irán —emprendida en colaboración con Israel— ha demostrado ser impopular entre la ciudadanía estadounidense.
Durante el conflicto bélico entre Israel y Hamás, el gobierno israelí impuso restricciones a la entrada de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, en un contexto marcado por informes documentados sobre casos de hambruna entre la población palestina.
Asimismo, las Naciones Unidas han señalado a Israel por la posible comisión de crímenes de guerra en relación con el trato dispensado a los palestinos. Por su parte, Israel ha negado haber cometido tales violaciones, argumentando que actúa en legítima defensa tras el ataque terrorista perpetrado por Hamás el 7 de octubre de 2023, el cual se saldó con la muerte de más de 1.000 personas.
Las tensiones en el seno del Partido Demócrata se han recrudecido en torno a la cuestión del apoyo a Israel; el ala de extrema izquierda del partido presiona para que un mayor número de líderes adopten una postura más firme y crítica frente a este aliado de Estados Unidos. Paralelamente, un grupo de presión proisraelí —el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC, por sus siglas en inglés)— está perdiendo popularidad entre las bases del partido.
AIPAC ha seguido haciendo alarde de su poderío financiero en las elecciones, dado que los grupos alineados con la organización han inyectado millones de dólares en diversas contiendas con el fin de atacar a aquellos candidatos que han defendido el apoyo a los palestinos o que han mostrado un respaldo más tibio hacia Israel.
Otros demócratas progresistas de la Cámara de Representantes se han opuesto a la financiación del sistema Cúpula de Hierro (Iron Dome), entre ellos Rashida Tlaib (Michigan), Ilhan Omar (Minnesota), Summer Lee (Pensilvania) y Al Green (Texas). Sin embargo, a diferencia de Ocasio-Cortez, ninguno de ellos es percibido como un potencial aspirante a la presidencia en 2028.
El representante Ro Khanna (demócrata por California) indicó este miércoles que él también se opone al apoyo financiero de Estados Unidos para la Cúpula de Hierro.
«La Cúpula de Hierro es importante para salvar vidas civiles. Israel debería disponer de ella, y puede costearla por sí mismo con su presupuesto de 45.000 millones de dólares. El contribuyente estadounidense no debería estar subsidiándolos», declaró en un mensaje de texto enviado a NBC News, tras haber publicado comentarios similares en la red social X.
Para Ocasio-Cortez, su nueva postura es una que aquellos situados en la extrema izquierda han estado reclamando con insistencia. En 2024, firmó una declaración junto con otros miembros demócratas del Congreso en la que afirmaban: «Todos nosotros apoyamos el fortalecimiento de la Cúpula de Hierro y de otros sistemas de defensa, y estamos comprometidos con un futuro soberano, seguro y protegido para Israel».
El año pasado, se opuso a una enmienda a un proyecto de ley de defensa —presentada por la entonces representante Marjorie Taylor Greene (R-Ga.)— que habría retirado los fondos estadounidenses destinados a la Cúpula de Hierro; al respecto, declaró en la plataforma X que dicha disposición «recortaría las capacidades defensivas de la Cúpula de Hierro, al tiempo que permitiría que continuaran cayendo las bombas que, en la práctica, están matando a los palestinos».
En 2021, Ocasio-Cortez votó «presente» ante un proyecto de ley de financiación suplementaria de 1.000 millones de dólares para la Cúpula de Hierro, argumentando que su voto fue el resultado de un proceso legislativo precipitado. No obstante, afirmó que, en su opinión, el proyecto de ley debería haberse rechazado, en parte porque no hacía nada para abordar «los persistentes abusos contra los derechos humanos del pueblo palestino».
«Contrariamente a la narrativa popular, este proyecto de ley no abarcaba la totalidad de la financiación estadounidense para la Cúpula de Hierro; por consiguiente, oponerse a él no habría supuesto, bajo ningún concepto ni de ninguna forma, la supresión de la financiación estadounidense para dicho sistema», escribió al explicar su voto.
«Este proyecto de ley añade 1.000 millones de dólares adicionales en financiación —en un solo año— destinados exclusivamente a este sistema. Para ponerlo en contexto: esa cifra, en el lapso de un año, se aproxima al monto total de financiación que hemos proporcionado a este sistema a lo largo de la última década… Creo firmemente que el Congreso debería ejercer un mayor escrutinio sobre toda la financiación militar que se destina a cualquier parte del mundo».
Estados Unidos ha proporcionado a Israel un apoyo financiero constante y sustancial durante décadas. En 2016, los gobiernos de Estados Unidos e Israel firmaron un memorando de entendimiento con una vigencia de 10 años —que se extenderá hasta septiembre de 2028—, el cual estipula la provisión de 38.000 millones de dólares en ayuda militar: 33.000 millones en subvenciones para la adquisición de equipamiento militar y 5.000 millones para sistemas de defensa antimisiles.
Escrito por Natasha Korecki y Allan Smith.
Editado por Ramón Jiménez
