Arzobispo Paul Coakley: “Prometo nuestras oraciones y nuestra solidaridad en este momento difícil”

Equipos de rescate asisten a los heridos en el sitio de la tragedia. Foto: CNA/FB

WASHINGTON, 15 de diciembre de 2025 – A raíz de las noticias sobre el ataque terrorista en Bondi Beach, Australia, durante una celebración de Hanukkah el domingo, que dejó 16 personas muertas, el arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, envió una carta a los líderes de la comunidad judía en los Estados Unidos, expresando la solidaridad de la Iglesia Católica con la comunidad judía.

El texto de su carta es el siguiente:

La festividad de Janucá comienza este año para la comunidad judía con un momento de profundo dolor. El tiroteo en Sídney, Australia, es un doloroso recordatorio de que el odio sigue siendo una amenaza para nuestras vidas, nuestras comunidades y los lazos que nos unen.

Arzobispo Paul Coakely. Foto: Google/FB

Al mismo tiempo, la intervención desinteresada de un musulmán que desarmó a uno de los pistoleros es una señal de esperanza de que la compasión por los demás aún puede prevalecer. En nombre de la comunidad católica de Estados Unidos, les prometo nuestras oraciones y nuestra solidaridad en este momento difícil.

Esta Fiesta de las Luces, que conmemora un acontecimiento en la historia de la salvación, apreciado tanto por católicos como por judíos, proclama la verdad de que la luz perdura, incluso cuando la oscuridad parece abrumadora.

Como declara el profeta Isaías: «El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; una luz brilló sobre los que habitaban en tierra de tinieblas» (Isaías 9:1). Al encender velas en Janucá, el pueblo judío da testimonio de la fidelidad de Dios, de la esperanza preservada a través del sufrimiento y de la valentía de creer que la oscuridad no tiene la última palabra.

Momentos como estos reavivan viejos temores y profundizan una sensación de vulnerabilidad que ninguna comunidad debería tener que soportar. Deseo que la comunidad judía sepa que la comunidad católica los acompaña en el dolor y la determinación, comprometida con una amistad que no flaquea cuando el miedo amenaza con paralizarnos.

Dado que la celebración de Janucá de este año coincide con el Adviento que celebra la Iglesia, tanto judíos como católicos comparten la promesa de que la luz y la esperanza prevalecen sobre la oscuridad. Que estas celebraciones fortalezcan nuestros corazones, honren la memoria de los fallecidos y heridos, y nos ayuden a construir un mundo forjado por la justicia, la compasión y la paz.

 

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